Las verrugas genitales, también conocidas como condilomas acuminados, son una de las infecciones de transmisión sexual (ITS) más comunes. Son proliferaciones benignas, en su mayoría debidas a la infección por el Virus del Papiloma Humano (VPH).
El VPH contrario a lo gente cree, no se trata de un solo virus. En realidad, es un grupo de más de 200 virus catalogados bajo esa denominación. Muchos de ellos no ocasionan ningún problema al ser humano, pero alrededor de 40 variedades pueden afectar el área genital aunque la mayoría de las personas con VPH nunca desarrollan síntomas o problemas de salud.
Existen tipos de VPH con predilección por las mucosas, causantes de las verrugas genitales o los condilomas acuminados.
Si tú o tu pareja sexual presentáis bultos o verrugas en el área genital, lo más seguro para salir de dudas es recibir el diagnóstico de un especialista certificado. Si te estás preguntando cuál es el especialista para verrugas genitales o a qué médico acudir si tengo verrugas genitales, te recomendamos que visites a nuestro equipo de doctores en la clínica Dermik de Barcelona.
¿Qué son los condilomas o verrugas genitales?
Las verrugas genitales o condilomas genitales son pequeñas protuberancias o bultos benignos que, como su nombre indica, pueden aparecer en los genitales (vulva, vagina, cuello uterino, pene, escroto) y también en el ano, la boca o incluso la garganta de aproximadamente un 1% de la población.
Si te estás preguntando cómo son las verrugas genitales, debes saber que su aspecto es variado. Pueden ser planas o rugosas, tener forma de cúpula o coliflor, de color blanco, carne, rojo o marrón, y presentar distinto tamaños (en ocasiones, son tan pequeñas que prácticamente resultan invisibles a la vista). Dependiendo del caso, puede aparecer una única verruga o diversas, multiplicándose en grupos grandes si el paciente presenta inmunodepresión.
Apariencia de las verrugas genitales.
Causas y Contagio
En la mayoría de los casos, las verrugas venéreas suelen ser un síntoma de la infección por virus del papiloma humano (VPH), una de las ITS o infecciones de transmisión sexual más comunes. El contagio de condilomas genitales ocurre a través del contacto sexual directo con otra persona infectada por VPH.
Las verrugas genitales suelen aparecer a los meses del contagio, pero es posible que aparezcan mucho tiempo después. El periodo de incubación del virus del papiloma humano que causa los condilomas genitales puede durar entre 1 y 8 meses. Además, la aparición de verrugas puede ser una reactivación o recaída de la infección si se ha sufrido anteriormente.
Hay personas que son «portadoras asintomáticas» del VPH.
La mayoría de las veces es a través de relaciones sexuales. Cualquier tipo de sexo puede provocar infección, ya sea sexo vaginal, oral o anal.
Las personas pueden tener mayor riesgo de contraer el VPH si mantienen relaciones sexuales sin protección o con varias parejas.
Síntomas de las verrugas genitales
Aunque algunas pueden ser muy pequeñas y difíciles de detectar a simple vista, otras pueden ser más grandes y visibles. Las verrugas genitales generalmente se presentan como pequeñas protuberancias o bultos en la piel, que pueden variar en tamaño. Su color puede ser del mismo tono que la piel, o ligeramente más oscuro. A menudo, las verrugas tienen una apariencia similar a la de una coliflor, con superficies rugosas y elevadas.
En algunas personas, las verrugas genitales son asintomáticas, lo que significa que no causan dolor, picazón ni otras molestias, pero en otros casos, pueden generar síntomas. Estos síntomas incluyen picazón, ardor, irritación o incluso sangrado durante las relaciones sexuales. Aunque no son graves y no suelen ser peligrosas, sí afectan la calidad de vida de las personas que las padecen, especialmente por el malestar que pueden causar.
Las verrugas genitales a menudo se asocian con otra sintomatología, como el incremento de humedad en la zona genital afectada, sangrado durante el coito o tras ellas, o prurito y aumento del flujo vaginal.
Diagnóstico
Es importante destacar que no todos los bultos e irregularidades que aparecen en los genitales son verrugas. Todas las verrugas genitales son síntomas de VPH. Sin embargo, a veces, los condilomas genitales pueden ser confundidos por otras verrugas genitales benignas. Es decir, por otras verrugas genitales que no son VPH u afecciones distintas (nevus dérmicos, fibromas blandos, molusco, hemorroides, fisuras anales, verrugas de agua (causadas por el virus de la viruela).
Por lo tanto, si te estás preguntando “puedo tener verrugas genitales sin tener VPH”, la respuesta es sí.
En la consulta, el dermatólogo valorará las verrugas mediante un examen ocular y determinará la necesidad de otras pruebas clínicas, según el caso, ante la sospecha de otras enfermedades de transmisión sexual que deba descartar mediante diagnóstico diferencial o según la severidad de las lesiones. De igual modo, establecerá la idoneidad de realizar pruebas complementarias, como la biopsia.
Tratamiento
Puesto que no existe antiviral capaz de eliminar el virus del papiloma humano, el tratamiento pasa por destruir la lesión mediante el uso de nitrógeno líquido (crioterapia), bisturí eléctrico, láser o cirugía. También se emplean tratamientos tópicos, frecuentemente en combinación con los procedimientos antes indicados. Para quitar las verrugas genitales, se aplicará un tratamiento químico (con medicamentos tópicos que tendrán efectividad entre 3 y 12 semanas desde la primera aplicación), crioterapia, láser, quirúrgico o una combinación de varios. Se optará por un método u otro según el caso particular de cada paciente y el criterio del doctor.
Existen múltiples tratamientos para los condilomas. Fármacos inmunomoduladores (imiquimod, sinecatequinas): se aplican en verrugas y áreas adyacentes ya que actúan estimulando al sistema inmune del paciente para que elimine el VPH y las verrugas provocadas por éste. Todos estos tratamientos pueden provocar irritación en la zona de aplicación, que puede ser muy intensa y molesta.
En algunos casos, las verrugas pueden desaparecer por sí solas, ya que el sistema inmunitario puede eliminar la infección con el tiempo.
Aunque no existe una cura para el VPH, la mayor parte de las personas probablemente lo pueda eliminar de forma natural. Existen algunos tratamientos para los síntomas y eliminar las verrugas genitales, pero en realidad no eliminarán el virus de su cuerpo.
Debemos entender que cuando eliminamos verrugas o condilomas estamos eliminando las lesiones visibles que el virus provoca, pero no estamos eliminando el virus en su totalidad ya que puede afectar a la piel adyacente aparentemente sana («infección subclínica»).
Posibles complicaciones
- Reinfección por nuevos tipos de VPH (infrecuente).
- Recidiva a partir de la infección subclínica persistente (lo más habitual).
Vacuna contra el VPH.
Prevención
La mejor manera de prevenir la aparición de verrugas genitales es la vacunación contra el virus del papiloma humano (VPH) antes del inicio de la vida sexual. Esta protección sólo ha estado demostrada para aquellas personas que no se hayan contagiado. Sin esta vacunación, el único método con garantía total y absoluta de evitar la infección es la abstinencia sexual.
El uso del preservativo masculino y/o femenino es una medida excelente para prevenir un gran número de enfermedades e infecciones de transmisión sexual.
Las tres vacunas contra el VPH más usadas son: Gardasil, Gardasil 9 y Cervarix. Todos estos previenen infecciones con los VPH de alto riesgo (tipos 16 y 18) que son responsables de aproximadamente el 70% de los cánceres cervicales.Además de estos dos tipos, Gardasil previene los tipos conocidos por causar el 90% de las verrugas genitales (tipos 6 y 11). El Gardasil 9 protege contra los mismos cuatro que Gardasil, más otros cinco VPH de alto riesgo (tipos 31, 33, 45, 52 y 58).
Puede parecer una gran protección, pero recuerde: hay más de 200 tipos de VPH.
Virus del Papiloma Humano o HPV
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