El vértigo no es una enfermedad, sino que es un síntoma que nos sirve como señal de que hay algún problema en nuestro organismo. En general se tiende a asociar con los mareos, pero puede presentar síntomas variados dependiendo de las causas. Comprender las causas de los vértigos y reconocer sus síntomas es esencial para saber cómo tratarlos correctamente.
El vértigo y el mareo son síntomas frecuentes que pueden afectar la estabilidad y el equilibrio, provocando una sensación de movimiento o giro, incluso estando en reposo. Estas molestias pueden tener diversas causas, como problemas en el oído interno, alteraciones neurológicas o circulatorias.
Se conoce como vértigo a la sensación subjetiva de movimiento, de giro del entorno o de uno mismo o de precipitación al vacío sin que exista realmente. Es una sensación muy molesta que normalmente viene acompañada de náuseas, pérdida del equilibrio y sensación de desmayo inminente.
Ejercicios para Aliviar el MAREO y VÉRTIGO
¿Qué es el vértigo y por qué se produce?
El vértigo se origina cuando hay una alteración en el sistema vestibular, que es el encargado de regular el equilibrio. Este sistema, ubicado en el oído interno, envía señales al cerebro sobre la posición y movimiento de la cabeza. Cuando estas señales se ven alteradas, ya sea por un problema en el oído interno o en el cerebro, se experimenta la sensación de que el entorno gira o se mueve, incluso estando en reposo.
Las causas del vértigo pueden variar, desde trastornos benignos hasta condiciones más graves.
El vértigo se relaciona con una alteración del sistema vestibular que coordina el mantenimiento del equilibrio, así como de nuestra postura, y puede ser momentáneo o durar horas o incluso días.
Para detallar un diagnóstico para el vértigo, el primer paso siempre será determinar la naturaleza del problema y su causa. Para ello, el médico otorrinolaringólogo le hará rellenar al paciente un cuestionario, cuyo objetivo es conocer los detalles del cuadro clínico que éste padece, los síntomas que acompañaron al mareo, su duración, posibles desencadenantes o qué produjo alivio. Acto seguido, el especialista procederá a la exploración otorrinolaringológica, analizando oídos, nariz, cavidad oral, nasofaringe y laringe.
En ocasiones, puede ser necesario el estudio del nistagmo, un trastorno reflejo que se manifiesta con movimientos rápidos e incontrolados de los ojos (ya sea de lado a lado, de arriba abajo o de manera rotatoria) y se justifica por la conexión que une el cerebro, el sistema vestibular y los núcleos de los movimientos oculares. El médico intentará estimular el nistagmo moviendo bruscamente la cabeza del paciente o introduciendo alternativamente gotas de agua fría y caliente en su canal auditivo.
Un primer test muy sencillo puede ser efectuar una prueba de Romberg. Asimismo, pueden requerirse una tomografía computarizada o una resonancia magnética de la cabeza, que mostrarían, en caso de haberlas, alteraciones óseas o tumores en el nervio facial o del acústico.
En caso de que tu médico sospeche una infección meningea te realizará una punción lumbar y, si quisiera confirmar una insuficiencia en el riego sanguíneo, pediría una angiografía.
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Tipos de vértigo más comunes
Existen varios tipos de vértigo distintos, cada uno de ellos con unas causas y características propias. Identificar el tipo de vértigo es fundamental para un diagnóstico preciso y la elección del tratamiento más adecuado. Los más comunes son los siguientes:
- Vértigo posicional paroxístico benigno (VPPB): El más común de todos los tipos, presenta episodios breves que son provocados por el desplazamiento de pequeños cristales en el oído interno.
- Enfermedad de Menière: Es una afección crónica del oído que causa vértigos recurrentes, pérdida de audición, entre otros. Aunque todavía no se sabe con certeza, es posible que guarde relación con el aumento de presión en el oído interno.
- Neuritis vestibular: Generalmente provocada por una infección viral que provoca la inflamación del nervio vestibular. En estos casos, los episodios pueden llegar a durar días.
- Laberintitis: Parecido al caso anterior, pero pudiendo afectar a la audición y las infecciones pueden ser virales o bacterianas.
- Vértigo cervical: Ocasionado por problemas en la columna cervical, afectando al equilibrio. Se asocia a tensiones o lesiones musculares en la zona del cuello.
- También es bastante habitual presentar vértigo en el embarazo debido a los cambios hormonales y al aumento del volumen sanguíneo.
Además, puede ser objetivo o subjetivo, dependiendo de si el paciente siente que es él quien gira alrededor de las cosas o si percibe que es su entorno lo que parece dar vueltas a su alrededor, respectivamente.
Vértigo periférico vs central
El vértigo periférico es el más frecuente y aparece fruto de una afectación del laberinto (oído interno) y nervio vestibular (encargado de transportar la información sobre el equilibrio desde el oído interno al cerebro). Está asociado a una pérdida de audición y presión en los oídos.
El vértigo periférico se origina en el oído interno, afectando el equilibrio y provocando síntomas como sensación intensa de giro, pérdida de equilibrio y náuseas. En cambio, el vértigo central está relacionado con alteraciones en el sistema nervioso central, suele ser menos intenso pero más prolongado y puede acompañarse de otros síntomas neurológicos como visión doble o dificultad para hablar.
El vértigo central, por su parte, se produce debido a la alteración de los mecanismos neurológicos del propio sistema vestibular y puede ir acompañado de visión doble, inestabilidad y dolor de cabeza intenso.
Vértigo cervical y posicional
El vértigo cervical, como su propio nombre indica, nace fruto de un problema en las cervicales, ya sea una mala posición de las vértebras del cuello u otro tipo de trastorno cervical. Los ejercicios para el vértigo cervical incluyen rotaciones suaves del cuello, inclinaciones laterales y flexión y extensión, que ayudan a aliviar la tensión y mejorar el equilibrio.
El vértigo posicional se refiere a la sensación de mareo o giro que ocurre al cambiar la posición de la cabeza, como al inclinarse hacia atrás, acostarse o girarse en la cama. Esta condición se debe a la alteración del equilibrio en el oído interno.
El vértigo posicional paroxístico benigno (VPPB) es una forma específica de vértigo posicional, caracterizado por episodios breves y repentinos de vértigo al mover la cabeza en ciertas posiciones, debido a un desplazamiento de los cristales de calcio en el oído interno.
Causas del vértigo
El vértigo es causado por dos factores, o bien es vértigo periférico, cuando el problema es en el oído interno, o el vértigo central, si el problema es originado en el cerebro. Aunque en algunos casos puede ser provocado por una combinación de los dos. Si son causas periféricas es porque el problema se origina o bien en el nervio vestibular o en el oído interno.
Causas centrales: Afectan al cerebro o tronco encefálico. Siendo provocado por enfermedades como la esclerosis múltiple, ictus o migrañas vestibulares, entre otros.
Además de estas causas, hay una serie de factores añadidos que pueden propiciar los episodios de vértigo como tener ansiedad y estrés, un consumo excesivo de alcohol, o tener anemia.
Trastornos neurológicos: Como la esclerosis múltiple, fracturas de cráneo, tumores (especialmente los que se desarrollan en la base del cerebro o cerca de éste) o ictus.
El vértigo en mujeres
El vértigo en mujeres tiene algunas particularidades, ya que las mujeres son más propensas a ciertas condiciones que pueden desencadenar esta sensación de mareo o pérdida de equilibrio.
- Hormonas: Las fluctuaciones hormonales, especialmente durante el ciclo menstrual, el embarazo y la menopausia, afectan el equilibrio.
- Enfermedad de Menière: Afecta principalmente a mujeres adultas jóvenes y de mediana edad.
- Migraña vestibular: Las mujeres son mucho más propensas a las migrañas, y algunas pueden experimentar vértigo asociado con ellas.
- Estrés y ansiedad: Las mujeres son más propensas a trastornos de ansiedad y estrés, que pueden manifestarse físicamente como vértigo.
- Osteoporosis y problemas cervicales: La osteoporosis, que afecta más a las mujeres, puede contribuir a problemas en la columna cervical, lo que a su vez puede generar vértigo debido a la compresión de nervios o problemas de circulación.
Síntomas del vértigo
Según la causa subyacente, los síntomas pueden variar, pero en norma general son los siguientes:
- Sensación de movimiento del entorno.
- Náuseas, llegando a presentar vómitos.
- Falta de equilibrio al mantenerse en pie o al intentar caminar.
- Sentir zumbidos o falta de audición.
- Debilidad en las extremidades.
Si te preguntas, cuanto dura el vértigo, es necesario matizar que dependerá del tipo de vértigo, pudiendo ser episodios breves de escasos minutos si son causados por VPPB o llegar incluso a persistir durante días enteros si es a causa de una neuritis vestibular.
Tratamientos disponibles
El tratamiento del vértigo depende de la causa latente:
- Los primeros tratamientos, serían las maniobras de reposicionamiento, en el caso del VPPB, se pueden hacer maniobras como la de Epley, haciendo movimientos específicos para aliviar los síntomas.
- Medicamentos para el vértigo: Se utilizan para aliviar los síntomas durante los episodios.
- Tratamiento de la causa subyacente: Si el vértigo es causado por una infección, se administran antibióticos o antivirales. En casos de enfermedad de Menière, lo más recomendable es realizar modificaciones en la dieta, tomando poca sal, si es necesario, tomando medicación.
- Rehabilitación vestibular: Es un tipo de fisioterapia que ayuda a mejorar el equilibrio y reducir los síntomas de vértigo. Incluye ejercicios que estimulan el sistema vestibular y enseñan al cerebro a compensar las señales desequilibradas.
En casos graves donde el resto de los tratamientos no sean capaces de mejorar la calidad de vida del paciente, se puede llegar a valorar la realización de intervenciones quirúrgicas, por ejemplo realizando la descompresión del nervio vestibular, que se encarga del equilibrio y la orientación espacial.
Consultar al médico: Si el vértigo persiste o empeora, es importante consultar a un médico para un diagnóstico adecuado y tratamiento específico.
- Medicamentos para la náusea (como el dimenhidrinato): Se utilizan si el vértigo causa vómitos o náuseas severas. Es fundamental consultar a un médico para obtener un diagnóstico adecuado y determinar el medicamento más apropiado según la causa del vértigo.
El tratamiento del vértigo depende de aquello que lo causa, por lo que no será el mismo en todos los casos. Existen varios fármacos, que se indican siempre según las características del paciente, como los diuréticos, para reducir la cantidad de agua existente en el oído interno y con ello la sensación de vértigo; la betahistina, que reduce la excitabilidad de las neuronas vestibulares; u otros como los antagonistas del calcio y los protectores celulares.
Es muy habitual que todos estos medicamentos produzcan somnolencia, especialmente en personas de la tercera edad, por lo que estas prescripciones deberán acompañarse de una dieta baja en sal, una combinación que resulta eficaz en el 70% de los casos.
Si esta primera opción no resulta eficaz, se puede realizar un tratamiento con gentamicina intratimpánica, un antibiótico que se inyecta a través del tímpano, pasa al oído medio y actúa en las células del equilibrio. Y, si así tampoco se soluciona el problema, la única vía posible es pasar por el quirófano para someterse a una neuroctomía vestibular, mediante la cual se corta el nervio del equilibrio manteniendo la audición del paciente, o una laberintectomía, que supone la eliminación de todos los receptores sensoriales del equilibrio, con la consecuente pérdida de audición.
A nivel particular cabe contemplar un tipo concreto, el vértigo paroxístico benigno postural, un trastorno desencadenado al realizar movimientos bruscos y cuyo origen está en el depósito de restos de tipo calcáreo en uno de los conductos semicirculares del oído interno. En este caso para tratarlo hay que extraer dicho material de una zona donde no debería estar o los otorrinolaringólogos pueden efectuar en los pacientes maniobras de liberación.
Maniobras para aliviar el vértigo
Existen varias maniobras que se pueden realizar para aliviar el vértigo, especialmente el vértigo posicional benigno (VPPB), que es una de las causas más comunes.
- Maniobra de Epley: Esta maniobra está diseñada para mover los cristales de calcio en el oído interno, los cuales pueden estar causando el vértigo.
- Maniobra de Semont: Similar a la de Epley, se utiliza para tratar el vértigo posicional.
- Maniobra de Brandt-Daroff: Es una serie de ejercicios que se realizan en casa para aliviar el vértigo posicional.
- Maniobra de Foster: Es otra técnica para el vértigo posicional benigno. Involucra movimientos de la cabeza que ayudan a reposicionar los cristales en el oído interno.
Medicamentos para el vértigo
Existen varios medicamentos en forma de pastillas que pueden ayudar a aliviar el vértigo, aunque siempre es recomendable consultar a un médico antes de su uso.
- Diazepam: Un sedante que puede ayudar en casos de vértigo severo o cuando el vértigo está relacionado con la ansiedad.
Existen algunas opciones de medicamentos de venta libre que pueden ayudar a aliviar los síntomas del vértigo, aunque siempre es recomendable consultar a un médico antes de usarlos, ya que el vértigo puede ser causado por diversas condiciones.
- Dimenhidrinato (Dramamine, Bonine): Es un antihistamínico utilizado comúnmente para el mareo y el vértigo.
- Meclizina (Antivert, Bonine): Similar al dimenhidrinato, es un antihistamínico que se utiliza para tratar el mareo y el vértigo.
- Ginger (Jengibre): El jengibre en forma de cápsulas o tabletas puede ser un remedio natural para el vértigo, ya que se cree que ayuda a reducir las náuseas y mejora la circulación.
El Dogmatil (sulpirida) es un medicamento antipsicótico que también se utiliza para tratar trastornos relacionados con el sistema nervioso, como la ansiedad, la depresión y problemas gastrointestinales. En algunos casos, puede ser recetado para tratar ciertos tipos de mareo o vértigo, especialmente si están relacionados con ansiedad o trastornos psicosomáticos, debido a sus efectos sobre el sistema nervioso. Sin embargo, no es un medicamento específico para tratar el vértigo en sí mismo, y su uso para esta condición no es común ni estándar.
Si experimentas vértigo recurrente o severo, es importante consultar a un médico, quien podrá determinar la causa subyacente y recetar el tratamiento adecuado. Utilizar Dogmatil sin una indicación médica podría no ser eficaz o incluso contraproducente. enfermedad de Menière. mejorando la circulación en el oído interno, lo que ayuda a reducir la presión y los episodios de vértigo. aliviar la sensación de mareo y mejorar el equilibrio, pero siempre debe ser utilizado bajo la supervisión de un médico, ya que su dosis y uso deben ajustarse a las necesidades individuales.
La sulpirida, un antipsicótico que también puede ser utilizado para tratar trastornos de ansiedad o mareos, debe ser tomada siempre según las indicaciones de un médico. Generalmente, se prescribe en dosis específicas dependiendo de la condición del paciente y la severidad de los síntomas. Es importante no automedicarse y seguir las recomendaciones médicas, ya que la sulpirida tiene efectos secundarios y contraindicaciones que deben ser evaluados por un profesional.
Alimentos a evitar
Algunos alimentos pueden agravar los síntomas del vértigo, especialmente si están relacionados con condiciones como la enfermedad de Menière o el vértigo asociado con migrañas.
- Alimentos con alto contenido de azúcar: El consumo excesivo de azúcar puede afectar los niveles de azúcar en sangre y desencadenar migrañas, que a su vez pueden estar asociadas con el vértigo.
Ejercicios para aliviar el vértigo
El vértigo puede ser muy molesto y agotador, pero por suerte si el caso no es demasiado grave hay una serie de ejercicios básicos que se pueden hacer desde casa para ayudar a disminuir los síntomas:
- Realizando movimientos controlados de la cabeza y el cuerpo.
- Se pueden hacer ejercicios de habituación: Para que el cerebro se adapte a los movimientos y se reduzca la intensidad de los síntomas.
- Trabajar el equilibrio: Intentando caminar en línea recta sin desviarse.
Si después de realizar estos ejercicios sigues sintiendo vértigo o el problema empeora, es recomendable buscar la opinión de un profesional médico para obtener un diagnóstico adecuado y un tratamiento más especializado.
¿Cuándo acudir al médico?
El vértigo es complicado de identificar sin acudir al médico, ya que las causas pueden ser variadas, pero aun así hay una serie de señales de alarma que en caso de presentar, deberías a acudir a tu médico:
- Aparición repentina, si es persistente o con cierta gravedad.
- Los episodios de vértigo graves, pueden estar acompañados de otros síntomas, como la visión borrosa, debilidad, etc.
- Recurrente e incapacitante.
- Sentir presión en los oídos o pérdida de audición.
Es importante que el diagnóstico sea preciso para recibir el tratamiento adecuado. En algunos casos, el vértigo puede ser un síntoma de una afección más grave, como un ictus, y el tratamiento temprano puede prevenir consecuencias más serias.
¿Cuánto duran los vértigos? mientras que otros tipos, como los causados por infecciones del oído, pueden durar días. Si el vértigo persiste o empeora, es fundamental consultar a un médico para obtener un diagnóstico adecuado.
Recuerda que lo más importante es realizarse controles en todos los aspectos de la salud, por eso mismo ante la aparición de alguna señal de alarma, no dudes en acudir a tu doctor.