10 Remedios Naturales para la Psoriasis: Un Enfoque Integral

La psoriasis es una enfermedad inflamatoria crónica, inmunomediada, que afecta a las uñas, piel y/o articulaciones del 2% de la población. Es muy importante saber que se asocia a distintas comorbilidades, es decir, que ese estado inflamatorio hace que los pacientes con psoriasis tengan más papeletas de tener otros problemas a otros niveles como son la obesidad, el síndrome metabólico, el hígado graso, o la enfermedad cerebro y cardiovascular.

¿Por qué aparece la psoriasis? Pues aquí hay dos factores cruciales: por un lado, la predisposición genética que tenga cada uno y, por otro, los factores ambientales, que en esa persona pueden desencadenar o empeorar los brotes de psoriasis. De manera que, controlando esos factores ambientales podemos conseguir: mejorar la psoriasis per se y disminuir el riesgo de desarrollar comorbilidades. Interesante, ¿verdad? Pues empezamos.

ESTOS ALIMENTOS pueden MEJORAR tu PSORIASIS | Alimentación para la psoriasis | Nutrición clínica

1. Controla tu peso

¿Sabías que el 50 % de los pacientes con psoriasis tienen sobrepeso u obesidad? La obesidad se comporta como un estado de inflamación crónica y esto tiene muchas e importantes implicaciones en los pacientes con psoriasis. Te cuento:

  • Se sabe que la obesidad y una mayor circunferencia de la cintura son factores de riesgo de desarrollar psoriasis.
  • El sobrepeso y la obesidad van a aumentar el riesgo cardiovascular de los pacientes con psoriasis, que ya lo tienen aumentado solo por el hecho de tener psoriasis.
  • La psoriasis en sí es más grave en los pacientes con sobrepeso u obesidad y además, se ha visto que mejora con la reducción del peso.
  • El sobrepeso y la obesidad condicionan los tratamientos que ponemos en psoriasis, puesto que:
    • Algunos de ellos requieren dosis que dependen del peso.
    • Los efectos adversos de los medicamentos sistémicos pueden ser más frecuentes en estos pacientes.
    • La respuesta a estos tratamientos es peor en pacientes con sobrepeso u obesidad.

Por tanto, el control del peso podría ser el más importante de 10 remedios naturales para la psoriasis, puesto que mejora per se la psoriasis, favorece la efectividad de los tratamientos y mejora el perfil cardiovascular. Controlar el peso puede ser también algo difícil de conseguir sin ayuda por lo que te recomiendo que busques un profesional que te guíe para conseguirlo.

2. Lleva una dieta sana

Ya sabemos la importancia de la obesidad en la psoriasis, y relacionado con esta obesidad está lógicamente la dieta que lleva el paciente. Nuestra dieta mediterránea, basada en frutas, verduras, frutos secos, cereales y pescado y con baja proporción de grasas y azúcares es rica en antioxidantes y polifenoles que tienen efecto antiinflamatorio y pueden protegernos frente al desarrollo de enfermedades inflamatorias crónicas, entre ellas, la psoriasis.

Se ha demostrado que dietas bajas en calorías pueden ayudar al paciente con psoriasis a perder peso y, por tanto, a mejorar su enfermedad, tal y como hemos visto antes. Una dieta rica en ácidos grasos poliinsaturados omega-3 (pescado, aceites vegetales, nueces…) ha demostrado tener efecto antiinflamatorio y mejorar la psoriasis.

¿Y el gluten?

Los pacientes con psoriasis y enfermedad celíaca se van a beneficiar de una dieta baja en gluten y, en aquellos que tienen una sensibilidad al gluten no celiaca podrían beneficiarse.

¿Son útiles los suplementos?

A día de hoy no existe suficiente evidencia del beneficio para los pacientes con psoriasis de suplementar de forma sistemática con aceite de pescado, vitamina D, selenio o vitamina B12, entre otros, aunque puede ser algo que en el futuro pueda ser útil.

¿Y el ayuno intermitente?

El ayuno intermitente ha demostrado promover la pérdida de peso en pacientes obesos a corto plazo y, por ello, indirectamente podría ayudar la los pacientes con psoriasis. Además, un estudio ha demostrado mejoría de la psoriasis en pacientes antes y despúes del ayuno intermitente durante el Ramadán. Pero queda mucho por estudiar y no hay evidencia aún para recomendarlo en nuestros pacientes.

3. Practica ejercicio físico

La práctica de ejercicio físico es una medida no farmacológica muy útil en el manejo de los pacientes con psoriasis, especialmente en aquellos con sobrepeso u obesidad. Tenemos que tener en cuenta que:

  • La psoriasis puede influir en los hábitos deportivos de los pacientes, que pueden dejar de practicar ciertos ejercicios por no querer exponer su piel. En este sentido, el tener bien establecido unos hábitos de ejercicio físico antes de la aparición de la enfermedad podría hacer que posteriormente las placas de psoriasis no sean un obstáculo a la hora de practicar deportes en los que se vean.
  • Practicar ejercicio ayuda al paciente al control del peso, y la disminución del peso facilita también la actividad física al disminuir la sobrecarga de las articulaciones.
  • El ejercicio físico reduce los niveles de citoquinas proinflamatorias y mejora el perfil cardiovascular de los pacientes con psoriasis.
  • El deporte mejora el estrés y la ansiedad, un factor que veremos también es súper importante controlar si tienes psoriasis.
  • Los pacientes con psoriasis, por lo que luego te comentaré, pueden beneficiarse especialmente de practicar deportes al aire libre.

En fin, que practicar ejercicio físico es bueno para todo y es uno de los 10 remedios naturales para la psoriasis que te doy.

4. No fumes

Muchos estudios han demostrado que el ser fumador o fumador pasivo es un factor de riesgo independiente para desarrollar psoriasis. Además, entre los pacientes con psoriasis hay más fumadores que en la población general y los fumadores tienen una psoriasis más grave. Además, sabemos que el tabaco aumenta el riesgo cardiovascular que está aumentado por el hecho de tener psoriasis y que el tabaco disminuye la efectividad de algunos tratamientos así que creo que no cabe duda de que dejar de fumar es uno de los 10 remedios naturales para la psoriasis más importantes. Pide ayuda a tu médico para dejarlo definitivamente.

5. Limita el consumo de alcohol

Con el alcohol ocurre un poco como con el tabaco: hay más ingesta de alcohol entre los pacientes con psoriasis y el alcohol puede exacerbar o desencadenar brotes. Además, la enfermedad hepática relacionada con el consumo de alcohol puede limitar los tratamientos sistémicos de la psoriasis o aumentar el riesgo de efectos adversos de los mismos.

6. Controla tu estrés

El estrés puede empeorar los síntomas de la psoriasis. En muchas ocasiones el paciente nos cuenta en consulta la relación de una época o evento estresante con la aparición de un brote de lesiones. Esto es así porque la piel y el sistema nervioso tienen un origen embriológico común y esto puede explicar que nuestro estado mental vaya de la mano en muchas ocasiones de la actividad de las enfermedades cutáneas.

El ejercicio físico como antes te comentaba puede ser una forma de reducir el estrés. Comer bien, dormir bien, tomarse las cosas con calma o tener algún hobbie que te relaje pueden ser medidas que te ayuden a controlar el estrés. Si aún así no lo consigues, puedes buscar ayuda profesional para ello.

7. Hidrata tu piel

El mantener las placas de psoriasis hidratadas y suaves va a mejorar la sensación de tirantez y el picor, y va a mejorar la eficacia de los tratamientos tópicos. Aplica tu hidratante después de secar la piel tras la ducha a toques, sin fricción. Te aconsejo hacerlo con productos de farmacia específicamente diseñados para psoriasis.

8. Toma algo de sol

La radiación ultravioleta ha demostrado ser beneficiosa en los pacientes con psoriasis por su efecto antiproliferativo y antiinflamatorio. Además favorece la síntesis de vitamina D, y esto puede mejorar la psoriasis en pacientes con insuficiencia de esta vitamina. Sin embargo, sabemos que la exposición solar acelera el fotodaño y aumenta el riesgo de cáncer de piel.

9. Cuidado con los traumatismos

La psoriasis, como otras enfermedades cutáneas, tiene un fenómeno característico, llamado fenómeno de Koebner, por el cual en la piel sana sin psoriasis pueden aparecer placas de la enfermedad tras traumatismos de cualquier tipo: arañazo, roce o traumatismo continuo, tatuaje, quemadura…

10. Ojo con los medicamentos

Existe una serie de fármacos que pueden desencadenar o empeorar la psoriasis, como son los fármacos betabloquetantes, el litio o los antimaláricos. Solo te lo digo para que seas consciente y para que siempre, cuando un médico te mande alguna medicación, le informes de que padeces psoriasis.

La psoriasis es una enfermedad inflamatoria crónica y recidivante, que afecta principalmente a la piel y sus anejos. Es un proceso poligénico de alta prevalencia pues afecta entre el 1-3% de la población, con más de 125 millones de personas con psoriasis en todo el mundo. Clínicamente se caracteriza por placas eritemato-descamativas bien delimitadas, localizadas principalmente en codos, rodillas o región glútea, que evolucionan por brotes. Aunque presenta otras formas clínicas menos frecuentes, como la psoriasis en gotas, eritrodérmica, pustulosa, invertida o ungueal.

La gravedad es variable, desde formas leves o moderadas, hasta severas, con importante afectación de la superficie corporal. Histológicamente presenta una proliferación epidérmica con diferenciación anormal de los queratinocitos, y un infiltrado inflamatorio mediado principalmente por linfocitos T. El impacto de la psoriasis sobre la calidad de vida es muy significativo. Los pacientes presentan depresión y ansiedad con mucha frecuencia y una baja puntuación en las escalas de calidad de vida, explicado por la morbilidad que ocasiona la propia enfermedad y la presencia de comorbilidades asociadas.

Síndrome metabólico y Psoriasis

Un porcentaje importante de las personas de más de 40 años, que viven en países desarrollados, padecen algunas de las enfermedades llamadas de la civilización: obesidad, diabetes, hipertensión arterial, o dislipemia. La mayor parte de estas enfermedades no se presenta de forma aislada, sino formando parte del síndrome metabólico (SM), antes llamado síndrome X. El nexo común de estás patologías es la obesidad abdominal y la insulinresistencia cuya consecuencia es la hiperinsulinemia. La importancia del SM es que confiere un riesgo cardiovascular mayor que la presencia de sus componentes individualmente.

Existen varios grupos de criterios para el diagnóstico del SM, propuestos por diferentes organismos: la Organización Mundial de la Salud, el Grupo Europeo para el Estudio de la Resistencia a la Insulina y el Third Report National Cholesterol Education Program Expert Panel On Detection, Evaluation and Treatment of High Blood Cholesterol in Adults (ATP III). De todos ellos, los más utilizados son los de ATP-III, por su facilidad de aplicación en la práctica clínica y porque algunos autores han descrito una mejor correlación con la presencia de enfermedad cardiovascular, que con los otros criterios.

Algunos autores han estimado que la prevalencia de SM en pacientes con psoriasis es mayor que en la población general. No se ha establecido una relación directa entre la severidad de la psoriasis y el SM, pero sí se asocia con la duración de la enfermedad, sobre todo a partir de los 40 años. A pesar de que algunos estudios no han encontrado una mayor prevalencia de SM en pacientes con psoriasis, sí lo relacionan con algunos de sus componentes como la obesidad, la diabetes, la dislipemia o la hipertensión.

Obesidad abdominal

Según los parámetros de la ATP-III, se considera cuando el perímetro abdominal es superior a 102cm en los varones y 88cm en las mujeres, aunque modificaciones recientes establecen que con valores inferiores, puede ya aparecer resistencia a la insulina (90-102cm en los varones y 80-88cm en las mujeres). La grasa abdominal se considera como un verdadero órgano endocrino, que produce liberación de ácidos grasos libres y citoquinas, relacionadas con la resistencia a la insulina, elemento clave en la patogenia del SM, promoviendo la inflamación y la disfunción endotelial.

Otra forma de determinar la obesidad es mediante el índice de masa corporal (IMC), que se calcula dividiendo el peso en kilogramos, entre la altura en metros al cuadrado. Se considera obesidad cuando el cociente es superior a 30kg/m2. La asociación con la psoriasis ha sido puesta de manifiesto en diferentes estudios epidemiológicos y ensayos clínicos sobre los nuevos tratamientos, y afecta principalmente a mujeres que desarrollan formas más severas de psoriasis.

Hipertensión

Los criterios de la ATP-III consideran hipertensión cuando las cifras son superiores a 130/85mmHg o el paciente toma tratamiento antihipertensivo. Los pacientes tratados con retinoides orales o ciclosporina, deben de ser vigilados estrechamente, porque tienen más riesgo de tener cifras de tensión arterial elevadas. Numerosos trabajos establecen una mayor prevalencia de hipertensión, en pacientes con psoriasis asociado a otros factores de riesgo cardiovascular, en el contexto del SM.

El tratamiento de la hipertensión debe iniciarse de forma precoz. En pacientes con hipertensión no complicada, se debe iniciar el tratamiento con diuréticos de tipo tiazídico, teniendo en cuenta que muchos pacientes requieren la asociación de dos fármacos para un correcto control. El uso de betabloqueantes se desaconseja en pacientes con psoriasis, porque puede agravar el cuadro cutáneo.

Dislipemia

Dos son los criterios referidos en los parámetros del SM: uno de ellos es la hipertrigliceridemia (>150mg/dl) y el otro, los valores bajos de HDL-C (<40mg/dl en el varón y <50mg/dl en la mujer). Numerosos estudios han relacionado la psoriasis, con valores elevados de LDL y colesterol total. Los fármacos que mejor reducen los niveles de LDL-C son los inhibidores de la HMG-CoA reductasa (estatinas), aunque el primer escalón del tratamiento, deben ser los cambios en el estilo de vida.

Factor de Riesgo Criterios ATP-III
Obesidad Abdominal >102 cm (hombres), >88 cm (mujeres)
Triglicéridos >150 mg/dL
HDL-Colesterol <40 mg/dL (hombres), <50 mg/dL (mujeres)
Presión Arterial >130/85 mmHg
Glucosa en Ayunas >100 mg/dL

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