Vitíligo y Estrés: Entendiendo la Conexión

Numerosos estudios han señalado la estrecha relación que existe entre el estrés y las enfermedades de la piel. El llamado vitíligo emocional es prueba de ello. El estrés determina la evolución de muchas enfermedades de la piel, acelerando sus síntomas. Está relacionado con una mayor inflamación, mayores síntomas cutáneos como el prurito y una mayor sensibilidad frente al sol y otros agentes agresores. Esto es lo que sucede con el vitíligo emocional.

Según destacan desde la Academia de Dermatología y Venereología (AEDV), además del llamado vitíligo emocional, patologías como la dermatitis atópica, la psoriasis, el liquen y la rosácea pueden verse agravadas por este problema.

¿Cómo el Estrés Afecta el Vitíligo?

La explicación parece clara. Nuestro organismo actúa frente al estrés, identificándolo como una agresión y activando las defensas. Si esta interpretación es desproporcionada, nuestras defensas llegarán a agredir a células sanas. En el caso del vitíligo emocional, se destruyen los melanocitos.

Asimismo, los expertos advierten que el estrés emocional puede acelerar o desencadenar vitíligo en personas con predisposición a presentarlo. Lo que parece claro es que, a pesar de que el estrés no sea el origen de las enfermedades de la piel, sí que puede actuar como detonante o acelerador en algunos casos.

El Estrés y el Cortisol

El estrés es uno de los factores que pueden actuar como desencadenantes del vitíligo. Analizamos la relación entre los elevados niveles de la llamada “hormona del estrés”, el cortisol, y el vitíligo. Ante el estrés, las glándulas suprarrenales producen y liberan cortisol, preparando a nuestro organismo para responder frente a una supuesta amenaza.

Los picos de cortisol tienen consecuencias para la salud a todos los niveles. Incrementan los procesos metabólicos y afectan a la totalidad de los sistemas del cuerpo humano. El cortisol, además, es un inmunosupresor. Actúa reduciendo la inflamación, que es uno de los mecanismos de defensa ante ataques externos, con ella la respuesta de nuestras defensas. Es precisamente por esto último por lo que el estrés hace que el vitíligo empeore.

Una persona puede tener predisposición genética y no manifestar nunca el vitíligo. Factores como traumatismos, quemaduras o estrés pueden actuar como detonantes de esta enfermedad autoinmune, al igual que sucede con otras patologías dermatológicas como la psoriasis. Detrás del estrés pueden estar factores como problemas familiares, laborales, e incluso el propio vitíligo. Hay que recordar que el diagnóstico de esta enfermedad produce un serio impacto psicológico en muchos pacientes.

Cómo Combatir el Estrés: Consejos para Personas con Vitiligo

Impacto Psicológico del Vitíligo

Así lo recuerdan también desde la Asociación de Pacientes de Vitíligo (Aspavit). Insisten en la importancia de asumir la enfermedad y buscar apoyo psicológico si es necesario. No hay que olvidar que las personas con vitíligo tienen alrededor de un 20% más de alteraciones psiquiátricas que el resto de la población.

Otro de los puntos que destacan desde Aspavit es la importancia de seleccionar bien al dermatólogo y seguir el tratamiento pautado. Las enfermedades dermatológicas crónicas son visibles y pueden alterar la imagen corporal y la calidad de vida. Los pacientes se pueden sentir avergonzados, con baja autoestima y sufrir depresión.

En general con una buena entrevista con el paciente podemos valorar si necesita medidas de apoyo psicológico y como médicos incitarle a buscar mejoría con terapéutas o bien acudir a las asociaciones, que ofrecen interesantes recursos.

Estudios sobre el Impacto Psicológico del Vitíligo

Si revisamos con calma la literatura científica, encontramos trabajos acerca de la afectación psicológica del vitíligo, así como su afectación en el comportamiento social. Es un concepto biopsicosocial recientemente introducido en la dermatología. Hace referencia a como las alteraciones acumuladas derivadas de una afectación de la piel pueden afectar a la vida futura de los pacientes.

  • Encontramos que hasta un 65% encuentra un episodio estresante previo.
  • Se encontró que la severidad con la que el paciente percibía su propia enfermedad estaba más influenciada por factores de personalidad que por factores objetivos.
  • En una investigación sobre 80 pacientes afectados de acné y vitíligo en la cara se encontró una mayor ansiedad, ansiedad social y depresión cuando los comparaban con pacientes sanos.

Se calcula que tres de cada cuatro personas diagnosticadas sufren problemas psicológicos. Iniciar un tratamiento de manos de un profesional y con evidencia científica puede reducir los niveles de ansiedad de estos pacientes.

Cómo Combatir el Vitíligo Emocional

Para evitar estas consecuencias, ten en cuenta estos consejos:

  • Relájate. Aprende técnicas de relajación y practícalas con regularidad.
  • Descansa al menos ocho horas y mantén los mismos horarios.
  • Dedica un tiempo a ti. Busca actividades placenteras y resérvales un tiempo cada semana.
  • Cuida tu alimentación, evita sustancias tóxicas como tabaco y alcohol y haz ejercicios con regularidad.

Para mantener el estrés a raya es importante seguir hábitos de vida saludables, con una dieta rica en frutas y verduras, práctica regular de actividad física y sueño de calidad.

Asímismo, es recomendable hacer meditación. La practica de la meditación ayuda a reducir el estrés y a segregar melatonina de forma natural. Bastan 5 minutos diarios para analizar nuestros sentimientos y valorar cómo nos sentimos.

Es importante tener presente que cuando el estrés se cronifica también lo hacen los niveles elevados de cortisol.

Información Adicional sobre el Vitíligo

El vitíligo es una enfermedad crónica y no contagiosa de la piel que afecta a entre el 0,5 y el 2% de la población mundial y se asocia a una pérdida de pigmentación debida a la destrucción progresiva de los melanocitos, las células cutáneas que producen la melanina, responsable del color de la piel.

La clínica del vitíligo es muy llamativa, siendo su síntoma característico que se hacen visibles manchas de color claro, que suelen ser simétricas e iniciarse alrededor de orificios corporales (boca, ano…), axilas, alrededor de las uñas, genitales, areolas mamarias, y en zonas donde los huesos son prominentes (como codos y rodillas). La mayoría de las veces el vítiligo no producen ningún síntoma como tal, pero algunas personas describen cierto grado de picor sobre estas lesiones.

Existen diferentes tipos de vitíligo:

  • Generalizado: Aparecen máculas o placas en varios lugares del cuerpo, a menudo de forma simétrica.
  • Segmentario.
  • Focal.
  • Universal.

Diagnóstico y Tratamiento

Normalmente la clínica es lo suficientemente clara para establecer un diagnóstico correcto del vitíligo, y puede ayudarse de un examen con luz de wood. Esta prueba se realiza mediante la visualización de la piel con una pequeña lámpara que emite una luz ultravioleta y presenta una lupa.

En la actualidad, el vitíligo no puede prevenirse, pero existen algunos tratamientos que pueden evitar que crezcan las lesiones de vitíligo existentes.

  • Corticoesteroides tópicos: El uso de una crema o pomada antiinflamatoria con corticosteroides en las lesiones de vitíligo puede ser eficaz para restaurar parte del pigmento, especialmente en los casos en los que el vitíligo se ha desarrollado recientemente.
  • Fototerapia: Este tratamiento consiste en exponer la piel a un tipo de luz ultravioleta que puede restaurar el color natural de la piel.
  • Tratamiento quirúrgico: En los casos en que los y las pacientes no responden a otros tratamientos, la cirugía puede ser una opción.

Es importante tener presente que cuando el estrés se cronifica también lo hacen los niveles elevados de cortisol.

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