Botox para Poros Dilatados: Información Detallada

El acné es una enfermedad inflamatoria crónica de la unidad pilosebácea que puede afectar alrededor del 85% de la población en algún momento de la vida, siendo así una preocupación dermato-estética importante, ya que no solo tiene secuelas físicas, sino psicosociales, lo que lleva a reforzar y buscar cada vez más tratamientos seguros y efectivos.

Entre las opciones de tratamiento para la piel grasa o con tendencia acneica, tenemos agentes tópicos como los retinoides, antibióticos tópicos u orales, anticonceptivos orales combinados en las mujeres, láser y, además, isotretinoína en casos graves. Adicionalmente, en los últimos años se ha estudiado el efecto de la toxina botulínica en el tratamiento de la misma con buenos resultados.

En este artículo, tenemos como objetivo revisar la influencia y los mecanismos de acción propuestos de la toxina botulínica en la mejora de las pieles grasas y con tendencia al acné a través de la regulación de la producción de sebo.

La toxina botulínica es una proteína purificada derivada de la bacteria clostridium. La toxina botulínica es una neurotoxina producida por Clostridium botulinum y ha sido ampliamente estudiada a lo largo de los años, siendo la primera molécula aprobada por la FDA para la aplicación médica en 1989, inicialmente conocida por sus usos en el tratamiento del estrabismo y el blefaroespasmo, y fue hasta 2002 que fue aprobada para su uso en la medicina estética, viendo grandes beneficios en las líneas de expresión glabelares y temporales y, además, en la calidad de la piel con disminución de la producción de sebo y mejoría de apariencia de los poros. También es ampliamente aplicada en diferentes áreas, usándose en pediatría, neurología, ortopedia, entre otras4.

Su acción consiste en el bloqueo selectivo de la liberación de neurotransmisores como la acetilcolina en la unión neuromuscular presináptica, sobre receptores como el α7nAChR (receptor nicotínico de acetilcolina alfa 7) y el TRPV1 (receptor de potencial transitorio vaniloide subtipo 1) disminuyendo así la diferenciación de los sebocitos y la secreción de sebo; por otro lado, disminuye la inflamación folicular y neurogénica al inhibir la sustancia P, histamina, neuroquininas, el péptido relacionado con el gen de la calcitonina, dejando como resultado una parálisis muscular reversible5.

El Proceso de Tratamiento con Toxina Botulínica

El proceso de tratamiento con toxina botulínica generalmente sigue estos pasos:

  1. Consulta Inicial: Realizamos una primera consulta informativa para evaluar las áreas a tratar.
  2. Infiltración: Utilizando una aguja muy fina inyectamos la toxina en los músculos faciales específicos. La cantidad de toxina utilizada dependerá de la severidad de las arrugas y de las áreas tratadas.
  3. Postratamiento: Después del tratamiento, el paciente puede retomar sus actividades normales de inmediato.

Para mantener los resultados, recomendamos realizar 2 o 3 tratamientos al año.

Los efectos suelen durar entre 3 y 6 meses, tras lo cual las arrugas comienzan a reaparecer y puede ser necesario repetir el tratamiento.

La toxina botulínica es adecuada tanto para mujeres como para hombres que buscan mejorar la apariencia de su piel y prevenir los signos de envejecimiento.

Muchos estudios sugieren que la inyección intradérmica de la toxina botulínica disminuye la producción de sebo, el tamaño de los poros y la apariencia de cicatrices postacné.

Basado en los datos de los estudios, se ha demostrado que la toxina botulínica sí reduce la producción de sebo con mecanismos que involucran el bloqueo en la liberación de acetilcolina a través de la hendidura sináptica y la unión al receptor colinérgico en una célula postsináptica.

Es conocido que el sistema nervioso parasimpático/simpático no estimula la glándula sebácea; sin embargo, los estudios indican que las glándulas sebáceas expresan el receptor nicotínico de acetilcolina α7 (nAchRα7), el cual libera acetilcolina como un citotransmisor local de forma autocrina o paracrina. La acetilcolina producida endógenamente puede alterar la diferenciación de los sebocitos, así como la producción de sebo.

Rose y Goldberg, proponen que la inyección de toxina botulínica disminuye la excreción de sebo por medio de un efecto neuromodulador que induce una parálisis flácida en los músculos piloerectores.

Shah et al. en 2008 publicaron un estudio retrospectivo de 20 pacientes para evaluar el perfil de seguridad y la eficacia subjetiva de la aplicación intradérmica de la toxina botulínica en la zona T y su relación con la producción del sebo. Los pacientes estuvieron satisfechos con la mejoría en la producción de sebo.

Y a falta de una escala objetiva para medir la producción de sebo, Rose et al. en un estudio prospectivo evaluaron la seguridad y eficacia de la toxina botulínica para el tratamiento de la piel grasa en la región frontal, con una escala de satisfacción y objetivamente con lecturas de sebómetro, percibiendo que su efecto se mantuvo hasta la última visita de seguimiento. Los autores observaron una disminución significativa de la producción de sebo y 91% de los pacientes estuvieron satisfechos.

Sin embargo, teniendo en cuenta las dosis ideales para tener resultados, no hubo diferencias significativas entre los pacientes a los que se les aplicó entre 0 y 15 unidades y entre los que se les puso entre 30 y 45, pero sí la hubo entre el primer y segundo grupo como tal (en el de 0 con el de 30 o 45 unidades).

La hipersecreción de sebo puede ser diferente en cada individuo en función de diferentes factores como: el sexo masculino, mujeres premenopáusicas durante la ovulación, temporadas de primavera o verano, clima húmedo, afroamericanos, condiciones con andrógenos elevados (hiperplasia suprarrenal congénita, tumores secretores de andrógenos de los varios o glándulas suprarrenales) e inclusive la variación en la temperatura, ya que su producción puede aumentar hasta un 10% por cada grado centígrado que aumente la temperatura, entre muchos otros2.

La hipertrofia del músculo masetero puede causar una apariencia cuadrada en la mandíbula.

Estudios sobre la Toxina Botulínica y la Producción de Sebo

En la tabla 1 se recogen 8 estudios seleccionados que relacionan el uso de la toxina botulínica y el efecto en la secreción de sebo en los pacientes con piel grasa y/o acné y sus resultados.

Autor(es) Año Objetivo del Estudio Resultados
Rose, A.E., Goldberg, D.J. 2013 Evaluar seguridad y eficacia de la toxina botulínica para tratar piel grasa. Disminución significativa en la producción de sebo; 91% de los pacientes satisfechos.
Min, P. et al. 2015 Investigar alteración en la producción de sebo tras inyecciones de toxina botulínica para tratar arrugas. Reducción en la producción de sebo.
Sayed, K.S. et al. 2021 Determinar eficacia de inyecciones intradérmicas de toxina botulínica en el manejo de poros faciales dilatados y seborrea. Mejora en el tamaño de los poros y reducción de la seborrea.
Rho, N.K., Gil, Y.C. 2021 Evidencia y mecanismo propuesto de la neurotoxina botulínica tipo A en el tratamiento de la seborrea facial y el acné. Tratamiento viable para mejorar la calidad de la piel y el acné.
Shirshakova, M. et al. 2021 Eficacia de la toxina botulínica tipo A (BTX-A) en el tratamiento de la seborrea grasa de la piel facial, los poros dilatados y el complejo sintomático del post-acné. Mejora en la seborrea, poros dilatados y síntomas post-acné.
Ibrahim, O.A.B., Omar, G.A., Hamdino, M. 2023 Láser Nd: YAG de pulso largo (1064nm) versus toxina botulínica intralesional tipo (A) en terapia del acné vulgar: un estudio de cara dividida. Resultados positivos en la terapia del acné.
Kesty, K., Goldberg, D.J. 2021 Un estudio aleatorizado, doble ciego que evalúa la seguridad y eficacia de las inyecciones de abobotulinumtoxinA para la piel grasa de la frente: un análisis de dosis-respuesta. Seguridad y eficacia demostradas en el tratamiento de la piel grasa.
Shuo, L. et al. 2019 Eficacia y posibles mecanismos del tratamiento con toxina botulínica de la piel grasa. Eficacia en el tratamiento de la piel grasa.

Microbotox: Una Alternativa para Pieles Grasas y con Acné

La doctora Elia Roo Rodríguez explica que el “microbótox consiste en la inyección de microgotas de toxina botulínic a tipo A diluida a nivel intradérmico, de manera superficial y en pequeñas dosis.

La cirujana y médico estético, Virtudes Ruiz , añade que “se hace una dilución mucho mayor que en su aplicación normal, ya que no infiltramos los músculos, sino la dermis (piel), y se realizan múltiples puntos de inyección por toda la cara (en lugar de hacerlo en puntos localizados y específicos, como en la aplicación tradicional de la toxina)”.

Desde GEDET aseguran que el microbótox, que recibe otros nombres como microtoxina o mesobótox, “ reduce la producción de grasa de las glándulas sebáceas, el enrojecimiento de la piel y actúa sobre las inserciones musculares superficiales.

Por otra parte, según los expertos de GEDET, “también inhibe la liberación de mediadores de inflamación: la sustancia P, otro neurotransmisor implicado en la respuesta inflamatoria, mejorando la piel enrojecida . La doctora Virtudes Ruiz añade que “también se aplica en cicatrices para mejorar su aspecto cuando están hipertrofiadas o queloideas.

Tras la aplicación, puede haber cierta inflamación y enrojecimiento que desaparece al cabo de las horas e incluso en algunas pieles puede aparecer algún pequeño hematoma.

Los resultados duran entre 3 y 4 meses , así que para mantenerlos es necesario repetir el tratamiento.

En este caso, la infiltración no llega a los músculos, sino que se mantiene a nivel de la dermis y se inyecta en múltiples puntos del rostro, en vez de en puntos localizados. Así lo explica la cirujana y médico estético María Vicente: “Se realizan múltiples inyecciones por toda la cara de toxina botulínica muy diluida y de forma muy superficial.

De modo que solo tratamos la dermis y las inserciones dérmicas de la musculatura facial, produciendo una mejoría de la grasa, el acné y la rosácea, y recuperando también la luminosidad, la elasticidad y la tensión faciales”.

“Se usa para perfeccionar el aspecto de la piel, mejorando el poro muy dilatado, que parece más cerrado; también en caso de fotoenvejecimiento, para aportar luminosidad y elasticidad. Y se ha visto que puede mejorar el acné y las manchas que provoca, así como el enrojecimiento de la rosácea. También se aplica en cicatrices para mejorar su aspecto cuando están hipertrofiadas o queloideas”, asegura la doctora Ruíz.

Aparte de esto, hay una mejora en la calidad de la piel: “las pacientes perciben un efecto lifting generalizado, ya que aporta a la piel en general un aspecto más relajado y elástico”, concluye.

La recomendación de las doctoras son dos sesiones con tres meses entre una y otra . “Como las diluciones ya están establecidas se puede realizar cada tres meses sin riesgo a tener ningún problema de creación de anticuerpos”, afirma la Dra. Vicente.

Este proceso debe repetirse dos veces al año o en los brotes de acné o rosácea para disminuir sus síntomas y obtener mejores resultados.

Gracias a la combinación de ácido hialurónico, vitaminas y toxina botulínica muy diluida, conseguimos una relajación de la musculatura facial así como una nutrición cutánea. Con esta técnica conseguimos reducir las arrugas muy finas, así como mejoramos la hidratación cutánea y estimulamos la síntesis de colágeno y elastina.

A diferencia de la toxina botulinica tipo A tradicional, el meso toxina botulinica tipo A ha de ser más personalizado. El médico tiene en cuenta la estructura facial y su musculatura, para aplicar el tratamiento de forma personalizada según las características propias de cada paciente.

Aproximadamente entre el 7 y 10 día se pueden empezar a apreciar los resultados, dado que es cuando la musculatura empieza a relajarse por la acción de la toxina botulínica.

Otra posible aplicación sería para aliviar los síntomas de la depresión, dado que nuestras emociones son expresadas por los músculos faciales y el uso de la toxina botulínica consigue interrumpir este círculo vicioso.

Mesobotox y microbotox utilizan la toxina botulínica diluida, a diferencia de la técnica clásica de inyección de toxina botulínica.

La solución se inyecta directamente en la piel mediante una jeringa especial con agujas muy finas. Esto consigue estimular la producción de colágeno, lo que conlleva un rejuvenecimiento general del rostro.

El tratamiento tradicional consiste en inyectar la toxina botulínica en profundidad, directamente en las zonas intramusculares.

En cambio, en microbotx y mesobotox, la alta dilución de la toxina botulínica hace que el tratamiento esté absolutamente libre de posibles efectos secundarios, en cualquier zona de la cara. Además, la gran ventaja de esta solución es que la toxina botulínica diluida puede suavizar todo tipo de arrugas.

El mesobotulinum o MesoBotox es un tratamiento estético nacido hace unos diez años que utiliza la toxina botulínica combinada con sustancias bio-revitalizantes como el ácido hialurónico, aminoácidos, vitaminas, oligoelementos y antioxidantes.

El microbotulinum o microbotox es un tratamiento médico estético mucho más moderno que combina la toxina botulínica con agua fisiológica. La solución, por tanto, actúa por sí sola, induciendo sin el uso de bioestimulantes una mejora casi inmediata de la calidad de la piel.

El microbotox se elige cuando los pacientes tienen problemas cutáneos particulares como: rojeces, acné, pieles engrosadas y zonas psoriásicas. Además, es muy útil para mejorar la rosácea y la calidad de la piel en general, ya que hace que todas las zonas donde se inyecta sean más brillantes y luminosas.

Al tratarse de una sustancia hiperdiluida, es capaz de penetrar en la dermis de forma más homogénea, por lo que el rostro aparece rejuvenecido de forma mucho más uniforme.

El microbotulinum y el mesobotulinum son técnicas que no pueden sustituir al botox tradicional. Sólo son útiles cuando se quiere prevenir los signos de envejecimiento de la piel, pero no cuando existen problemas cutáneos concretos.

Riesgos y Efectos Secundarios

• En raras ocasiones ptosis (caída temporal del parpado) si la toxina se disemina a áreas no deseadas.

La Dra. En la Clínica de Medicina Estética EB, priorizamos tu bienestar y satisfacción. Elegir el lugar adecuado para tu tratamiento de inyecciones de neuromodulador es fundamental para asegurar resultados óptimos y minimizar riesgos.

El neuromodulador mal aplicado puede llevar a resultados indeseados, como asimetría facial, caída de los párpados o expresiones faciales congeladas. Las fotos de casos de neuromodulador mal aplicado suelen evidenciar estos problemas, resaltando la importancia de acudir a un profesional experimentado.

MÉDICO EXPLICA CÓMO QUITAR LA TEXTURA DE LA PIEL: POROS DILATADOS, MANCHAS, MELASMA, ARRUGAS

Otros Usos de la Toxina Botulínica

Podemos utilizarla como tratamiento adyuvante en ciertos tipos de alopecia.

La toxina botulínica es un tratamiento aprobado para la prevención de migrañas crónicas.

Además, una de las últimas aplicaciones permit mejorar la piel grasa y con acné.

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