Cómo usar bronceador en la playa: Consejos para un bronceado perfecto

Lucir una piel dorada, luminosa y saludable es uno de los grandes deseos del verano. Ya sea con ayuda del sol o del maquillaje, potenciar el bronceado de forma segura es posible si sigues una rutina adecuada y eliges un buen bronceador que cuide tu piel mientras realza su tono natural.

Hay dos formas principales de lograr una piel bronceada: mediante productos cosméticos como cremas y polvos de sol, o a través de la exposición solar, siempre con el factor de protección adecuado.

Seis consejos para lucir una piel bronceada en verano

¿Quién no quiere estar moreno durante los meses de verano? Aquí te compartimos las mejores claves para que consigas un bronceado uniforme, duradero y sin poner en riesgo tu salud cutánea.

1. Prepara tu piel antes del sol

El primer paso antes de exponerte al sol es utilizar un exfoliante corporal para eliminar las células muertas de tu piel. Así lograrás que el bronceado se fije mejor y dure más. Luego, hidrata tu cuerpo a fondo con crema hidratante ligera o lociones que mantengan tu piel flexible. Una piel seca o descamada no se broncea de forma uniforme, y es más propensa a sufrir quemaduras.

2. Aplica siempre protector solar

Nunca tomes el sol sin protección. Aunque quieras broncearte rápido, el daño solar sin filtro es peligroso. Lo ideal es usar un bronceador solar con FPS que se adapte a tu tono de piel. Existen cremas bronceadoras y sprays bronceadores que incorporan filtros solares y activos que estimulan la producción de melanina, ayudándote a conseguir un tono dorado mientras cuidas tu piel.

3. Escoge el mejor bronceador para ti

No todos los bronceadores son iguales. Si tienes la piel clara, comienza con una loción bronceadora con factor alto de protección para evitar quemaduras. Para pieles más oscuras o ya bronceadas, puedes usar un spray bronceador con activos intensificadores del color. Lo importante es que el producto contenga ingredientes hidratantes y protectores para mantener la piel sana.

4. Apóyate en tu alimentación

Una dieta rica en betacarotenos, vitamina A y antioxidantes favorece el bronceado natural. Frutas y verduras como la zanahoria, la calabaza, el mango o las espinacas estimulan la producción de melanina, ayudando a potenciar el efecto de tu bronceador. Además, mantenerse bien hidratado es clave para una piel suave y luminosa.

5. Bronceado sin sol: la opción del maquillaje

Si prefieres un efecto inmediato o no quieres exponerte demasiado al sol, puedes lograr un aspecto bronceado con autobronceadores o maquillaje corporal. Las cremas con reflejos dorados o pigmentos bronceadores aportan un brillo natural. También puedes aplicar polvos bronceadores sobre el rostro, cuello y hombros para dar un efecto “besada por el sol” sin riesgos.

6. Cuida tu piel después del sol

Después de cada exposición solar, aplica una crema after sun para reparar e hidratar la piel. Esto ayuda a mantener el bronceado por más tiempo y evita que la piel se pele. También puedes usar una loción bronceadora post-solar para realzar el color y prolongar el efecto.

Potenciar el bronceado de forma segura es posible si combinas el uso del mejor bronceador, una correcta protección solar y buenos hábitos.

Consejos adicionales para un día perfecto tomando el sol

El verano está a la vuelta de la esquina y con él, ¡los días de sol, playa y diversión! En este artículo, te facilitamos una lista de consejos para pasar un día perfecto tomando el sol sin ningún tipo de preocupación, ¡únicamente solo te preocuparás de divertirte y disfrutar con tu familia o amigos!

  • No te cortes con el protector solar: Es uno de los elementos imprescindibles que debes llevar en tu bolsa playera. La sobreexposición al sol puede provocar serios problemas de piel como quemaduras y deshidratación. Por este motivo, debes aplicarte la crema en cada momento del día. Recuerda que tienes que escoger aquel fotoprotector que mejor se adapte a tus necesidades, porque las pieles son diferentes y cada una necesita un FPS (Factor de Protección Solar) distinto.
  • Usa también bronceador para dar un toque de color: Si eres de las que les gusta coger un poco de color, debes llevar contigo a la playa un bronceador y, si además tiene protección, mucho mejor.
  • Las gafas de sol protegerán tu vista: Los ojos son una de las partes del cuerpo que más pueden ser dañadas por el sol, por eso es muy importante llevar unas buenas gafas de sol con filtro ultravioleta.
  • Sombrero: Se trata de otra forma de proteger el rostro de los rayos solares y, además, ¡le dará un toque chic a tu look playero!
  • Utiliza sandalias para ir más cómodo: Estas tienen que ser ante todo cómodas, y lo más indicado es que sean planas para que te ayuden a caminar fácilmente en la arena.
  • Bebe agua e hidrata tu cuerpo: ¡No puede faltar!
  • Elige el vestuario adecuado: Lo esencial es que sea ropa cómoda. Puedes optar por vestidos, tanto cortos como maxi y que estén hechos de telas que refrescan.
  • Elimina lo que no necesites: Evita accesorios de gran tamaño como relojes o collares, ya que al estar bajo el sol bronceándote, si utilizas estos complementos, a estas partes no llegarán los rayos solares y se quedarán de un tono más claro que el resto de la piel.

¡Ponte manos a la obra y empieza a prepararte para pasar unas vacaciones extraordinarias sin que te falte ningún elemento!

Cómo broncearse rápidamente y de forma segura

Empieza el verano y con él la urgencia de conseguir un bronceado cuanto antes. Las playas se abarrotan de personas que, entre otras cosas, van en busca de estar la máxima cantidad de horas al sol para ponerse morenas cuanto antes. Es entonces cuando comienzan las insolaciones, las quemaduras o el envejecimiento prematuro de la piel.

La respuesta es clara: ¡sí! Para broncearse rápidamente no hace falta pasarse un día entero bajo el sol ni tampoco aplicarse la crema de protección más baja. Con una serie de indicaciones adecuadas que tengan en cuenta la salud de la piel, se puede obtener un moreno de forma rápida y segura.

El cuerpo es sabio y lo mejor es no acelerar ningún proceso natural de la piel. ¿Te has preguntado alguna vez por qué nuestra piel se vuelve más oscura al exponerse al sol? La piel se broncea como una respuesta de protección natural del cuerpo ante la radiación ultravioleta de los rayos del sol sobre la piel. El causante de que nuestra piel se vuelva morena son los melanocitos.

Si en verano quieres disfrutar de un bronceado sin efectos negativos para la salud, es importante respetar los límites naturales de cada piel. No existe ninguna vía natural, rápida y segura que consiga un moreno de la noche a la mañana. Aun así, te presentamos una serie de consejos que os ayudarán a conseguir un bronceado de calidad en el menor tiempo posible.

5 trucos para conseguir el bronceado perfecto

Armarse de paciencia y crema solar son las claves para conseguir un moreno perfecto.

  1. Hay alimentos como la zanahoria, la naranja o el tomate que son ricos en betacaroteno y flavonoides. Pigmentos que estimulan la producción de melanina y ralentizan el envejecimiento de la piel por sus propiedades antioxidantes.
  2. Una piel expuesta al sol puede sufrir efectos a largo plazo como el fotoenvejecimiento y una pérdida de la vitalidad y el brillo de la piel. Utiliza cremas hidratantes para después de tomar el sol.
  3. Durante el día, la piel acumula suciedad e impurezas que tapan los poros y evitan una correcta oxigenación. Para conseguir un bronceado unificado y bonito, es recomendable exfoliar y limpiar la piel para lograr una correcta absorción de los rayos solares. Es recomendable realizar una limpieza profunda al menos una vez a la semana. Así aseguraremos un tono continuo por toda la piel y agilizar el proceso de bronceado.
  4. No todas las personas tienen la misma tolerancia a los rayos solares. Es por eso que el tiempo para tomar el sol variará según el tipo de tez de cada uno. Usar un factor de protección adecuado favorecerá a un bronceado luminoso, rápido y duradero.
  5. ¿Y cómo se prepara la piel para un bronceado más rápido intenso y duradero? Descubre cómo ponerte moreno con los consejos que nunca fallan, sin maltratar tu piel y luce la belleza asociada a una piel bronceada.

Los consejos para ponerse moreno se basan en la alimentación, la protección de la piel y el tiempo de exposición al sol. Los preparativos a realizar antes de ir a la playa son valiosos y te ayudarán a ponerte moreno más rápido y con la duración deseada.

Alimentación: aumenta el consumo de alimentos con betacarotenos, licopenos y vitaminas. Algunas frutas y hortalizas contienen betacarotenos y licopenos como el albaricoque, el caqui, el aguacate, los arándanos, el melón, la naranja, la zanahoria, la calabaza, las espinacas y el brócoli.

Exfoliar la piel: eliminar la piel muerta te permitirá un bronceado parejo y duradero. Las células muertas se convierten en una barrera que impide que los rayos del sol cambien el color de la piel. Debe ser una exfoliación suave y debes hacerla antes del viaje a la playa.

Protector solar: es indispensable usar una crema solar con factor de protección alto, entre 30 y 50. Un protector que garantice asistencia frente a los rayos UVB, UVA, IR y la luz azul. La piel estará sensible y necesita ayuda. Cuanto más blanca la piel, mayor riesgo de quemarse. La crema protectora brinda un efecto de bronceado uniforme y dorado porque la síntesis de melanina se va produciendo gradualmente. Con el protector solar se evita el eritema, ese efecto de piel enrojecida y que arde mucho. Debes aplicar suficiente cantidad de crema porque el producto pierde propiedades si se aplica poco.

Los protectores solares orales: son un excelente complemento de la protección de la piel. Son productos con un aporte de antioxidantes, extractos vegetales, selenio, Omega 3 y 6, vitaminas A, C y E.

Toma mucha agua: tomar muchos líquidos durante la exposición al sol es necesario. Incluye alimentos que contengan agua para merendar en la playa. Las frutas son ideales para las meriendas del día.

Atrae el sol: un gran truco es alternar crema protectora con el aceite bronceador. Usa el protector solar cada dos horas y una vez durante la mañana. Además, usa un poco de aceite bronceador en las zonas del cuerpo que deseas destacar.

Humedece la piel constantemente: el reflejo del agua hace un efecto lupa que aumenta el bronceado. Mantenerte en el agua te bronceará bastante.

Prohibido quemarse: una piel quemada no es una piel bronceada. Una exposición al sol intensa y sin protección no permite la formación de melanina de manera gradual y el efecto es un enrojecimiento sin bronceado. La piel arde, molesta, se ve dañada.

Hidrata tu piel: aplica un aftersun o aloe vera en pequeños trozos después de ir a la playa. La idea es conservar la elasticidad de la piel y mantener su color.

Alimentación: seguramente deseas mantener el color de la piel unas semanas. Para ello, necesitas comer flavonoides. Consume alimentos con un alto contenido de vitamina C para contrarrestar los efectos de los radicales libres.

Tomar agua: tomar por lo menos litro y medio de agua al día. Cuidar la piel implica estar hidratados.

Bronceado sin sol: Alternativas y precauciones

Existen algunas opciones para lograr un bronceado sin exponerse al sol. Crema y spray para aplicar en la piel: se logra oscurecerla un poco y se debe difuminar bien en todas las zonas expuestas del cuerpo.

Logra el bronceado perfecto este verano con estos tips y luce una piel dorada, luminosa y radiante.

Cómo utilizar el bronceador solar adecuadamente

Llega el verano y estamos ansiosos ya por utilizar productos solares, tostarnos al sol y coger ese tono morenito del que presumir después. La mayor controversia que tiene eso es que se tiende a abusar o bien de productos que queman más que otra cosa, o bien no se toman las precauciones suficientes a la hora de enfrentarse al sol.

Porque sí, claro, el sol tiene numerosas ventajas para nuestra piel (es nuestra principal fuente de vitamina D), pero si no tomamos los debidos cuidados, se convierte en un peligroso enemigo para nuestra dermis: provoca quemaduras, eccemas o lunares que después debemos consultar con un dermatólogo y rezar para que no se hayan convertido en los temidos melanomas.

Uno de los productos más codiciados para esta época del año, aparte de los productos solares (obviamente), son los bronceadores. Sin embargo, precisamente el abuso de estos productos sin la protección adecuada puede tener un desenlace fatídico para tu piel.

Por eso, vamos a contarte ahora unos cuantos tips para que sepas cómo utilizar el bronceador solar adecuadamente y tostarte al sol de forma feliz y despreocupada.

La textura no importa, la protección sí

Cuando hablamos de bronceador solar, tenemos que hacerlo desde el sentido más literal posible. Un bronceador solar no es un protector solar. Es decir, sí, protege, pero su finalidad no es esa. La finalidad de un buen bronceador solar es acelerar tu proceso de melanina. Te ofrece una hidratación a base de aceites vegetales que son los encargados de acelerar la pigmentación de tu piel. Dicho de otra manera, con el bronceador solar te pones moreno más rápido.

Esto tiene sus ventajas, obviamente, porque necesitas estar menos rato al sol para notar sus efectos. Sin embargo, nadie sabe estar solo 10 minutitos al sol y probablemente la exposición al mismo sea más prolongada. Es por ello que es conveniente que antes de utilizar el bronceador solar eches una buena base de protector solar específico. Así, con una buena base, no te quemarás y los resultados serán simplemente excelentes.

Ya sabes, uses aceite, crema, stick o gel, la recomendación es la misma: protégete primero.

Tómate tu tiempo

Al igual que ocurre con la crema solar, los bronceadores deben estar repartidos de forma uniforme para que no se queden esos feos ronchones. Además, una vez te lo apliques, debes esperar al menos cinco minutos antes de ponerte cualquier prenda de ropa, así evitarás mancharla.

Conoce bien qué tipo de piel tienes

No todas las pieles son iguales, por tanto su forma de reaccionar ante los rayos del sol también difiere. Y al igual que todas las pieles tienen sus particularidades, en el propio cuerpo cada zona merece un cuidado específico. Por eso existen bronceadores solares específicos para el rostro y bronceadores más aptos para el cuerpo. ¿Por qué pasa esto? Porque la piel del rostro es mucho más delicada y menos resistente, con lo cual tenemos que dedicarle un mimo especial antes de lanzar cualquier producto.

Hidrátate siempre

Esto más que un consejo de aplicación del bronceador, es un tip obligatorio si quieres disfrutar verdaderamente de una buena solana. Para lucir una piel saludable debes hidratarte de forma constante, especialmente si te encuentras bajo el sol. La piel deshidratada, aparte de quemarse más fácilmente, también hace que a efectos prácticos se descame antes y pierdas tu bronceado tan codiciado. Por eso, una vez haya terminado tu sesión de playa, unta tu piel sin miramientos con un buen after sun para mantener la humedad que necesitas en la dermis.

En definitiva, no descuides tu piel bajo el sol y protégete adecuadamente.

Horas seguras y peligrosas para tomar el sol

Seguir algunos consejos te ayudará a que no tires por la borda todo el trabajo realizado. Las siguientes recomendaciones te ayudarán a estar mejor preparada a la hora de exponerte directamente al sol y no únicamente en la playa. Lógicamente hay ciertas horas en las que el sol golpea con mucha más fuerza.

  • HORAS MÁS PERJUDICIALES PARA EXPONERSE AL SOL: Entre las 12 del mediodía y las 17 de la tarde. Es cuando mayor riesgo hay de quemaduras ya que los rayos solares alcanzan de manera más directa. Es preferible evitar acudir a la playa en esas horas, principalmente si eres de fototipos de piel muy sensibles como personas rubias y pelirrojas. Y, si tomas el sol a esas horas, es muy importante hacerlo con precaución extrema, con protector solar, preferiblemente con alguna sombra cerca y sin que el tiempo de exposición sea prolongado. Y ATENCIÓN, porque aunque el cielo esté nublado, puedes quemarte igualmente, ya que las nubes no impiden que la radiación del sol pase a través de ellas.
  • HORAS MÁS SEGURAS PARA TOMAR EL SOL: Desde el amanecer hasta las 11 de la mañana, y desde las 18 de la tarde hasta el atardecer. Durante esas franjas horarias puedes sentir la calidez del sol y aprovechar todo lo bueno que aporta beneficios, sin tener que preocuparnos tanto por los efectos adversos. Eso no significa descuidar el uso del protector solar adecuado para tu tipo de piel.
  • HORAS DE TRANSICIÓN: De 11 a 12 de la mañana y de 17 a 18 de la tarde. Son horas que no son tan peligrosas pero en las que también hay que tener una precaución muy activa para evitar quemaduras y golpes de calor y manchas.

No te olvides de utilizar:

  1. Cosmética habitual con protección solar: Actualmente es prácticamente impensable utilizar un producto cosmético de día como puede ser un fluido,una emulsión, un serum o una crema hidratante o de tratamiento, que no lleve una protección solar mínima de 20 SPF. Este tipo de protección se ha de utilizar durante todo el año y sobre todo en la zona geográfica en la que vivimos.
  2. Nutricosmética: el consumo habitual de nutricosmética específica para la protección de la piel frente a los efectos negativos de la exposición solar ayuda a mantener la piel correctamente sana desde el interior.
  3. Alimentación: mantener una correcta alimentación, aumentar el consumo de productos como frutas y verduras favorece la hidratación. Evitar el consumo de alcohol ya que favorece la rápida eliminación de líquidos y puede favorecer la deshidratación.
  4. Protección solar adecuada: productos cosméticos específicos que tienen una formulación específica que permite que tu piel reciba los beneficios del sol y proteja de manera efectiva de los léntigos solares.
  5. Preparar la piel antes de los primeros baños de sol: Siempre es recomendable preparar la piel tanto de rostro como de cuerpo para recibir correctamente los primeros baños de sol. Favorece la eliminación de impurezas, prepara la piel para tener más defensas y favorece un bronceado seguro y mucho más uniforme y duradero. Una exfoliación corporal con una hidratación en profundidad, serán los mejores aliados para tu piel.

¿Cuánto sabes sobre el uso de los protectores solares?

Te damos 5 tips para que saques el máximo beneficio.

  1. ¿UTILIZAS EL PROTECTOR SOLAR DEL AÑO ANTERIOR?: Los productos cosméticos, como los alimentos, caducan. Asegúrate de no usar protectores solares de la temporada anterior y que llevan abiertos más de un año. Ten en cuenta que si han estado expuestos al sol pierden su efectividad e incluso en pieles extremadamente sensibles puede llegar a provocar alguna reacción.
  2. ¿TE APLICAS EL PROTECTOR SOLAR UNA VEZ EXPUESTA AL SOL?: Al aplicar la crema bajo el sol puede hacer que se evapore antes de ser absorbida, por lo que se reduce su eficacia. Si además la aplicas y entras directamente en el mar o piscina la mayor parte del producto se elimina de tu piel. Lo correcto es aplicar el protector 30 minutos antes de la exposición solar para darle tiempo a ser efectivo.
  3. ¿OLVIDADAS ALGUNAS ZONAS?: Cuando apliques el protector recuerda que hay zonas sensibles que solemos pasar por alto como las orejas, los labios, la parte de atrás de las rodillas o los pies, incluidos los dedos. Reciben igualmente los rayos del sol y además son muy sensibles.
  4. ¿SOLO USAS PROTECTOR SOLAR CUANDO TOMAS EL SOL?: Si bien proteger la piel es esencial cuando estás expuesta al sol, también es imprescindible usarla en el coche porque los rayos UVA atraviesan el cristal. Lo mismo ocurre en la sombra, el agua o la nieve, ya que el sol se refleja en estas superficies.
  5. ¿UTILIZAR PROTECCIÓN SOLAR EN DÍAS NUBLADOS?: Las nubes no bloquean los rayos UV, y podemos sufrir quemaduras del mismo modo que un día de pleno sol. Además, al no sentir el calor, es probable que alargues el tiempo de exposición o no renueves la aplicación del protector con la frecuencia adecuada, con el riesgo que conlleva.

Ahora que ya eres una experta en el tema, descubre qué protector solar se adapta perfectamente a ti, a tu tipo de piel y a tus necesidades.

Tabla de fototipos de piel y recomendaciones

Fototipo Características Recomendaciones
I Piel muy clara, cabello pelirrojo o rubio, ojos azules. Siempre se quema, nunca se broncea. Evitar la exposición solar. Usar protector solar FPS 50+.
II Piel clara, cabello rubio o castaño claro, ojos azules o verdes. Se quema con facilidad, se broncea con dificultad. Usar protector solar FPS 30-50. Exposición limitada al sol.
III Piel moderadamente clara, cabello castaño, ojos marrones. A veces se quema, se broncea gradualmente. Usar protector solar FPS 20-30. Exposición moderada al sol.
IV Piel morena, cabello oscuro, ojos oscuros. Rara vez se quema, se broncea con facilidad. Usar protector solar FPS 15-20. Exposición controlada al sol.
V Piel muy morena, cabello negro, ojos negros. Nunca se quema, se broncea intensamente. Usar protector solar FPS 15. Exposición moderada al sol.
VI Piel negra. Nunca se quema, se broncea intensamente. Usar protector solar FPS 15. Exposición moderada al sol.

La información proporcionada en esta tabla es orientativa y se recomienda consultar con un dermatólogo para determinar el fototipo de piel y las recomendaciones específicas.

COMO ELEGIR TU PROTECTOR SOLAR IDEAL || Recomendaciones de un dermatologo

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