Crema Solar y Tipos de Piel: Guía Completa para una Protección Eficaz

Ya ha llegado el verano y con él el buen tiempo, los días más largos y el calorcito. Proteger tu piel cuando te expones al sol es esencial. Para evitar los efectos nocivos de los rayos UV y prevenir el envejecimiento prematuro de la piel, es necesario aplicar a diario un protector solar facial. Todos nos hemos planteado alguna vez qué protección solar deberíamos usar para proteger la piel de la radiación solar. Pero... ¿Conoces realmente tu fototipo y las necesidades de tu piel?

El conocimiento de los diferentes tipos de piel nos puede ayudar a tomar las medidas necesarias para evitar el daño solar: eritema, fotoenvejecimiento, melanoma e incluso cáncer cutáneo.

En verano, proteger la piel del sol no es una opción: es una necesidad. Y aunque el mercado está lleno de opciones, no todos los protectores solares son iguales ni sirven para todas las pieles.

A punto de disfrutar de las vacaciones del año toca renovar nuestro kit de protectores solares para dar la bienvenida al buen tiempo perfectamente protegidos de los efectos nocivos del sol. Elegir una fórmula que se adapte a nuestro tipo de piel, que tenga un formato que resulte cómodo y que sea fácil de aplicar son clave para que, además de tenerlo, lo usemos a diario.

Para ser capaces de tomar el sol con seguridad, lo primero que debemos de conocer es cuál es el fototipo de nuestra piel, y cómo debemos de protegerla en función de este. Es por ello, que la siguiente guía, vamos a explicarte todo lo necesario sobre los fototipos de piel, cuántos tipos hay, el sol, la intensidad los rayos ultravioletas (en adelante UV) a la que nos vamos a exponer en un momento y lugar concretos y como no, nuestra piel.

¿Qué es el Fototipo de Piel?

El fototipo es la capacidad que tiene la piel de asimilar la radiación solar. Esta capacidad es medida en una escala conocida como escala Fitzpatrick. Depende de factores como el color del cabello, propensión a quemaduras y bronceado, color de la piel previa a la exposición, color de ojos, etc.

Se trata de determinar de manera visual el color de nuestra piel y para ello se han clasificado entre I y VI según la escala de Fitzpatrick, dermatólogo de la Universidad de Harvard.

Escala de Fitzpatrick

Tipos de Fototipos de Piel

  • Fototipo I: Personas de piel rosa o pálida, con ojos verdes o azules y pelo rubio o pelirrojo con gran propensión a quemarse con poca exposición y que por el contrario no logran apenas bronceado.
  • Fototipo II: Personas de piel y pelo claro. Tienen una propensión alta a la quemadura y el proceso de bronceado es muy lento.
  • Fototipo III: Personas de piel clara en invierno pero más bronceada en verano. Muy común en Europa, especialmente en países del norte y centro. Suelen sufrir primero enrojecimiento con el sol, y poco a poco van adquiriendo el bronceado. Necesitan protección solar alta.
  • Fototipo IV: Personas morenas tanto de piel, ojos y cabello. Muy propias de países del mediterráneo.
  • Fototipo V: Personas de piel oscura y rasgos negros o marrones de pelo y ojos. Rara vez se quema.
  • Fototipo VI: Persona de piel muy oscura o “piel negra”.

Esta clasificación es la que se utiliza para determinar qué tipo de crema solar es recomendada según el factor de protección de la piel.

Radiación UV y la Piel

La radiación ultravioleta (UVA y UVB) es responsable de daños celulares, arrugas, manchas solares y alteraciones más graves como el melanoma.

El Sol, aunque no se puedan ver a simple vista, emite ondas largas que son inofensivas y ondas cortas que son las llamadas rayos ultravioleta, causantes de problemas si los recibimos de manera inadecuada:

  • UVA: Son los más largos, envejecen las células de la piel e incluso pueden dañar su ADN.
  • UVB: Son más cortos que los anteriores y tienen más energía.
  • UVC: Los de más energía, los más dañinos.

Factor de Protección Solar (SPF)

SPF son las siglas en inglés de Sun Protection Factor, en español también se usa el término FPS (Factor de Protección Solar). Este acrónimo tan popular que forma parte ya de nuestras vacaciones estivales, indica el grado en que nuestra crema solar protege la piel de los rayos UVB, responsables de la quemadura.

El Factor de Protección Solar (SPF) indica cuánto tiempo más un protector solar aumenta la capacidad de defensa natural de la piel antes de quemarse. Si una persona de piel clara se comienza a enrojecer a los 10 minutos al sol, si se aplica una crema SPF15 aumentaría ese tiempo 15 veces, SPF30, 30 veces.

El factor de protección solar (FPS) o índice de protección solar (IPS) indica la eficacia de los filtros frente a la radiación UVB. Estima cómo aumenta la capacidad de la piel para evitar una quemadura estando protegida y permite que nos orientemos acerca del tiempo que podemos tomar el sol antes de que aparezca un enrojecimiento o eritema, en comparación con el tiempo de exposición sin filtro protector.

No obstante, el SPF hace referencia a las quemaduras, pero no frente a otros daños a largo plazo como el fotoenvejecimiento, manchas, o cáncer. Por eso, siempre se debería optar por protecciones solar altas o muy altas.

Además, el valor del SPF de cada protector solar está calculado para condiciones estándar, aplicando 2 mg/cm2 de piel. Sin embargo, la realidad es que no solemos aplicar la cantidad recomendada, por lo que en estas condiciones, la protección solar desciende exponencialmente, no alcanzando el SPF indicado.

¿Cómo Elegir el SPF Adecuado?

¿Eres de SPF 30 o SPF 50? Seguro que alguna vez te has llevado a la playa o a la piscina cremas solares faciales o corporales con este valor. El SPF solo nos da información sobre el tiempo de protección que ofrece un protector solar frente a la quemadura.

En una piel fototipo III sana podemos bajar el índice de protección solar a un equivalente de una protección media, como mínimo un SPF 30, cuando no nos expongamos desde trópicos, montaña o barco o en exposiciones largas durante el verano. Y por supuesto, siempre y cuando evitemos la franja horaria de mayor radiación de 12 a 16 h. En el resto de los casos, utilizaremos siempre protección alta.

Para dar con el fotoprotector adecuado es necesario considerar dos criterios fundamentales: las características de tu piel y las características de los protectores solares que encuentras en el mercado.

Por último, para que el fotoprotector ejerza un buen efecto de protección, es muy importante que éste presente el factor de protección solar más adecuado al tipo de piel, según el fototipo.

Tipos de Filtros Solares

Las cremas pueden ser de filtro físico, químico o biológico.

  • Filtros Químicos: Seguro que has escuchado “te tienes que poner la crema media hora antes de tomar el sol”, esas son las cremas que utilizan un filtro químico. Este tipo de filtro absorbe la radiación solar y cambia su estructura química, los 30 minutos previos los necesita para que la crema penetre la barrera cutánea. Evita el filtro químico a toda costa, uno de los más conocidos y problemáticos son las benzofenonas por ser disruptor endocrino. Sobre todo en los más pequeños de la casa y en embarazadas, donde ya se han encontrado compuestos químicos provenientes de las cremas solares en recién nacidos.
  • Filtros Físicos: También se les conoce como filtros minerales. Tienen un amplio espectro de protección de la radiación solar pero te permite seguir produciendo vitamina D.
  • Filtros Biológicos: Son un ayudante para los filtros físicos. Los biológicos son antioxidantes que ayudan a contrarrestar los efectos nocivos del sol, evitando la formación de radicales libres y potenciando el sistema inmunológico cutáneo.

Un protector solar facial contiene diferentes compuestos químicos de origen orgánico, inorgánico, natural y/o artificial.

Nanopartículas en Protectores Solares

A diferencia de las formulaciones con nanopartículas en los productos cosméticos, cuando se trata de protectores solares cuyos filtros físicos son biopersistentes , es más necesario todavía aplicar el principio de precaución evitando estas nanopartículas que son más diminutas que las micropartículas y que traspasan la barrera cutánea, introduciéndose en el organismo.

Según la UE, las cremas que pasen del 49% de nanopartículas en su formulación, están obligadas a indicarlo en la información de su envase, indicando “Contiene nanopartículas”. En otras cremas, verás la famosa etiqueta “NO NANO”, indicando que no lleva nanopartículas, pero esto no quiere decir que no lleve nada de nano sino que no superan el 49% de nanopartículas permitidas por la Regulación Europea, es decir, pueden tener un 49% de nanopartículas pero llevar la etiqueta. Porque por supuesto que existen las cremas solares sin nanopartículas.

Tipos de Piel y Protectores Solares Recomendados

Como ya sabes, existen tres principales tipos de piel en función de la cantidad de sebo: normal, seca (poca producción de sebo) y grasa (mucha producción de sebo). Existen otras formas de tipificar la piel. La más utilizada en protección solar es la escala Fitzpatrick, que se basa en la reacción de la piel a la radiación UV.

Dependiendo del tipo de piel que se tenga, es recomendable utilizar un protector solar facial específico.

Piel Normal

Este tipo de piel se caracteriza por su suavidad, elasticidad y la presencia de poros pequeños.

Piel Seca

Se trata de un tipo de piel que sufre deshidratación y carecen de lípidos, por lo que reacciona de forma más susceptible ante los agentes externos y se irrita con mayor facilidad.

“Las pieles secas son muy sensibles a la exposición solar y padecen los estragos causados por el sol, la acción del cloro y la sal mucho más que otras. Por eso, necesitamos una protección que además aporte un extra de hidratación y reduzca la pérdida de agua de los tejidos”, advierte Patricio de Román. En este sentido, aconseja apostar por fórmulas nutritivas, enriquecidas con aceites y, a ser posible, fotoprotectores de tipo químico, que “están pensados para ser absorbidos por las capas más profundas de la piel”.

Piel Mixta

Esta piel suele presentar la zona T grasa y las zonas de las mejillas secas, a la vez que brillos también, en partes de la frente, nariz y barbilla.

Según confirma la dermatóloga, las características que debemos pedirle a un fotoprotector para piel mixta tienen mucho en común con el anterior punto, aunque sumando otros factores. “La piel que está fuera de la zona T es la parte seca, y la zona T está llena de brillos y poros abiertos, así que debe controlar la grasa o tener efecto matificante, pero además contener activos que hidraten la piel o que sean calmantes y refrescantes, para que actúen sobre las partes secas”. Por este motivo, Patricio de Román señala que una buena apuesta puede ser una textura en leche o bruma solar, pues “aportan hidratación a la zona más seca de la piel y permiten una rápida absorción que no perjudique a la zona T”.

Piel Grasa

Se trata de una piel que produce más cantidad de sebo de la necesaria y se caracteriza por la aparición de granos y espinillas.

En el caso de las pieles grasas, para las que normalmente lo más necesario es controlar los brillos indeseados y evitar a toda costa la reacción, muchas veces habitual, a ciertos fotoprotectores que pueden empeorar ese exceso de grasa e incluso provocar acné, Patricio de Román, farmacéutico y experto en dermocosmética de Skinpharmacy Jorge Juan 34, indica que lo principal es “enfocarnos en fórmulas oil free (libres de aceites), con texturas ligeras y de efecto matificante. Además, recomiendo usar protección solar de acción no comedogénica, que evita la estimulación de sebo y control de brillos, causante de la obstrucción de los poros”. Asimismo, Arantxa Arana también aconseja que tengan “un FPS alto (mínimo factor 30)”.

Los protectores solares más indicados para este tipo de pieles son presentaciones en forma de aerosol, fluidos o geles con formulaciones minerales, sin aceites y con efecto matificante.

Piel Sensible

Si pasamos mucho tiempo al aire libre en la ciudad, hay que buscar un fotoprotector que sea rico en ingredientes antioxidantes, que no solo proteja de las radiaciones solares, sino de los efectos tóxicos de la contaminación”, señala. Respecto al tipo de producto a elegir, aconseja decantarse por “texturas en leche o crema con componentes emolientes para estas pieles sensibles, que no contengan perfumes y que sean hipoalergénicos”. Además, recuerda la importancia de reaplicar el solar durante el día, para que sea más sencillo, con una bruma facial.

Piel con Rosácea

Se trata de una enfermedad crónica que se manifiesta por el enrojecimiento de la piel y la presencia de pequeños abultamientos de pus. A consecuencia de esto, estas pieles presentan una mayor sensibilidad a la exposición al sol.

Arantxa Arana se decantaría por un cosmético que también realice acción antirojeces, y resalta que “es imprescindible que no sean cremas solares con menos de FPS 50, pues la rosácea empeora mucho con la exposición al sol”.

Pieles con Problemas Cutáneos

Para pieles con algún tipo de problema cutáneo, Patricio de Román también incide en la importancia de consultar antes con el dermatólogo, pero en líneas generales, para pieles atópicas destaca la protección con filtros físicos o minerales, “cuyos ingredientes principales están compuestos por minerales como el óxido de zinc y el dióxido de titanio. Estas fórmulas son menos irritantes y se adaptan mejor a las necesidades de las pieles sensibles”.

Pieles con Hiperpigmentación

Si hablamos de pieles con hiperpigmentación, el protector solar facial antimanchas ideal debe contener sustancias activas como la azeloglicina, el aceite de rosa mosqueta o la vitamina E, ya que tienen propiedades reguladoras de la melanina y son reparadoras y antioxidantes.

Protectores Solares con Color

Si queremos embellecer la piel y protegerla a la vez del sol, podemos utilizar los protectores solares con color que se adaptan a todos los tonos de cutis.

Cómo Aplicar Correctamente la Crema Solar

Lee atentamente las instrucciones y precauciones de uso antes de utilizar el producto por primera vez.

  • Aplica el producto de manera uniforme en todas las partes del cuerpo expuestas antes de salir al sol.
  • Repite la aplicación de la protección solar, especialmente en caso de exposición prolongada al sol y/o después de bañarte, secarte con una toalla o sudar.
  • Aplica suficiente producto: no aplicar suficiente crema solar reduce significativamente el nivel de protección contra la exposición al sol.

Cada fabricante especifica cómo aplicar su protector solar facial, pero, en líneas generales, se recomienda aplicarlo antes de la exposición al sol, una vez que la piel está hidratada. Se debe repetir la aplicación cada dos horas o si se suda mucho, después de bañarse o secarse la cara.

Una vez que hemos aprendido la que quizá sea la lección más importante, pero más ignorada, del cuidado facial -nunca salgas de casa sin tu protector solar para la cara-, llega la a veces complicada tarea de encontrar el fotoprotector perfecto. Porque de nada sirve tener una rutina de belleza adecuada a tu tipo de piel y necesidades, si luego utilizas el primer filtro que encuentras (o peor, si empleas el corporal también en el rostro).

Texturas de los Protectores Solares

Las diferentes formas galénicas en que se presenta un protector solar (crema, spray, stick...) determinan su textura, fluidez, adherencia, etc.

A la hora de elegir la textura, hay que tener en cuenta dos indicadores: la preferencia personal y el tipo de piel. Cuanto más seca sea la piel, más aceitosa será la textura que elijas. Así, las cremas solares son adecuadas para las pieles secas, la protección líquida para las pieles mixtas y grasas, etc. La elección de la textura o el formato de tu crema solar también puede depender de la zona del cuerpo que quieras proteger y de los métodos de aplicación que prefieras: spray, leche, barra, etc.

Índice UV

Entonces, si todo el daño es causado por la radiación UV, debemos saber su intensidad. Para ayudarnos a entender mejor la intensidad UV en un área determinada, el National Weather Services y la Environmental Protection Agency, han creado el índice de luz UV que nos proporciona este dato numérico en una escala del 1 al 11+. De manera que a mayor índice, mayor será el riesgo de la exposición solar.

Dependiendo del valor de IUV, que ahora te enseñaremos a conocer y en función de tu fototipo, edad, etc. En España hay medidores (radiómetros de UV) en más de 20 estaciones. ¿Dónde consultar diariamente el Indice UV?

Recomendaciones Adicionales

  • Mantente a la sombra en las horas centrales del día.
  • Ponte camisa, sombrero y gafas de sol con protección UV.
  • Evita salir al sol durante las horas centrales del día, puedes sufrir quemaduras rápidamente.
  • Imprescindible llevar camisa, gafas de sol con protección UV y sombrero.

Protectores Solares de Amplio Espectro

Existe un tipo concreto de protector solar que es perfecto para ofrecer una protección completa antes las distintas radiaciones que penetran en la piel. Se trata de un tipo de protecto que brinda protección tanto antes los rayos ultravioleta tipo A (UVA), como antes los del tipo B (UVB). De esta forma nos proteje no solo de las quemaduras y el cáncer de piel que producen estos últimos rayos, y que son los que cualquier protector solar ofrece protección. Este tipo de productos debe tener una etiqueta especial que los determinen como “amplio espectro”.

El Sol y el Deporte

Es arriesgado practicar deporte bajo el sol, especialmente al aire libre, donde te expones al reflejo de los rayos solares. En el calor del momento, también es más probable que se te olvide aplicar la crema solar cada dos horas. Por ello, debes elegir una protección adaptada a tus movimientos, con una textura resistente al agua y a la transpiración.

Proteger las Cicatrices

A las cicatrices no les gusta el sol. Una cicatriz expuesta al sol puede dejar una marca permanente en la piel. Durante los primeros meses de vida de su cicatriz, es mejor evitar exponerla al sol. Después de seis meses, una vez que la cicatriz se ha vuelto blanca, debe protegerse con una crema adecuada de alta protección. Por lo tanto, es esencial proteger eficazmente tu piel del sol para limitar al máximo la aparición de nuevos lunares usando una crema solar que se adapte a tu tipo de piel. Cada piel es única.

Errores Comunes al Aplicar el Fotoprotector

“Muchas veces compramos estos productos en el lugar de destino y acabamos con un fotoprotector de amplio espectro no específico para el cuidado de la piel, que puede no ser adecuado para problemas concretos”, advierte Patricio de Román sobre el periodo vacacional. Mejor, en tu farmacia de confianza.

Otro error habitual que detecta el farmacéutico es el uso del mismo solar para cuerpo y rostro. “Los laboratorios invierten tiempo y recursos para hallar fórmulas que se adapten a las necesidades concretas de la piel según la parte del cuerpo. La del rostro es más sensible y nunca está cubierta por prendas que ofrecen en sí mismas un extra de protección”, explica.

No comprobar determinados detalles esenciales es otro de los fallos que Arantxa Aranda ve a menudo: “No fijarse en el SPF, no comprobar la fecha de caducidad, no corroborar que sea resistente al agua o que no sea fotoestable y se degrade con la luz solar”.

También es muy común apostar por un fotoprotector sin comprobar que defienda tanto contra los rayos UVA como UVB. Como explica la dermatóloga, “en el envase deben aparecer las letras UVA rodeadas por un círculo que certifique su protección anti-UVA. Además, debe constar el factor FPS anti-UVB”.

En lo más específico, la experta comenta que es importante fijarse en si el producto contiene octocrileno, pues “está relacionado con reacciones alérgicas, sobre todo en niños pequeños y en personas con dermatitis atópica”.

Recuerda, la elección del protector solar adecuado es un paso crucial para mantener tu piel sana y protegida. ¡Disfruta del sol de manera segura!

COMO ELEGIR TU PROTECTOR SOLAR IDEAL || Recomendaciones de un dermatologo

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