Tratamientos con Láser en Dermatología: Información Detallada

La tecnología láser ha revolucionado el tratamiento de afecciones cutáneas, ofreciendo soluciones mínimamente invasivas para mejorar la salud y apariencia de la piel. El auge de la tecnología ha contribuido sustancialmente a la mejora en la aplicación de los tratamientos médicos, hasta el punto de que prácticamente ninguna de las especialidades pueda prescindir actualmente de ella. Una de las herramientas más utilizadas hoy en Dermatología es el láser, que se ha convertido sobre todo en Dermatología Estética, en un buen tratamiento.

Los láseres funcionan mediante la absorción selectiva de energía en estructuras específicas de la piel. La doctora Lisset Sardá, jefa del servicio de dermatología de Quirónsalud Alicante, destaca que cada tipo de láser tiene una longitud de onda que actúa sobre diferentes elementos, como el colágeno, la melanina o la hemoglobina.

En primer lugar, para determinar cuál es la naturaleza del caso a tratar y, en segundo, para elegir el medio más indicado, ya que los tipos de láser y fuentes de luz han ido aumentado y perfeccionando sus prestaciones.

Tipos de Láser y sus Aplicaciones

Cuando los pacientes acuden a la consulta de un dermatólogo o de un médico estético, y explican que se han realizado un tratamiento de láser para quitar una mancha, para depilar el pelo, o para eliminar un tatuaje, no siempre son capaces de identificar el tipo de láser con el que se ha tratado. Incluso si les sugerimos realizar un tratamiento con láser, tampoco saben exactamente de qué estamos hablando.

Los láseres son herramientas que emiten luz. A diferencia de una bombilla que también emite luz, ésta no es considerada ni perniciosa ni peligrosa. Lo que caracteriza un equipo de láser es que emite mucha cantidad de luz en un periodo de tiempo muy breve, calentando superfícies que absorben específicamente esta luz. Por ejemplo, una mancha roja en la piel absorbe preferentemente luz verde o amarilla, y son estos colores lo que se utilizan en el láser para eliminar manchas de ese tipo.

Los láseres se pueden clasificar en ablativos (que queman) y no ablativos (que calientan). Un láser ablativo es aquel que, siendo absorbido por la piel, permite alcanzar temperaturas superiores a los 100 °C y volatilizan el agua. Continuidad en la piel y básicamente hacen agujeros. Los láseres no ablativos serían aquellos que al ser absorbidos por la piel no elevan la temperatura de la misma por encima de los 100 °C. Estos láseres se dedican a calentar pero no quemar.

Otra manera de distinguir los láseres es mediante los colores. Los láseres de color verde se utilizan para eliminar manchitas rojas, como podría ser una pequeña vena, un pequeño punto rojo o una mancha roja congénita con la que hemos nacido. Otro láser muy empleado es el de color amarillo. También es absorbido, preferentemente, por estructuras rojas, y se puede emplear tanto para quitar tatuajes (si el tipo de láser emite un disparo muy corto y es de tipo Q switch), como para tratar estructuras vasculares.

Tenemos también los láseres rojos, como el láser de diodo o el láser de alejandrita, que se utilizan para quemar el pelo de la piel. Se emplea la luz roja puesto que el pelo es oscuro, y por lo tanto, es capaz de absorber cualquier tipo de luz. Por encima de este color, están los láseres infrarrojos. El más conocido es el láser de neodimio YAG, el cual tiene poca absorción y una gran penetración, lo que nos permite tratar estructuras profundas de la piel como por ejemplo várices. Otros láseres muy útiles son los que trabajan en la franja del infrarrojo, como son el 1340 nm, 1440 nm o 1540 nm. Esta luz no es muy bien absorbida por el agua de la piel y esto le permite llegar bastante en profundidad y calentar la piel hasta los 60 o 70°C.

El láser de Erbio emite una longitud de onda de 2940 nm. Con esta longitud de onda, el agua absorbe muy rápidamente la luz y se calienta con tal facilidad que el láser nos permite hacer, literalmente, agujeros y vaporizar la piel. Por otro lado, tradicionalmente se emplea el láser de CO2, con una longitud de onda de 10.640 nm. Existe un último tipo de láser que se llama láser de Excimer que emite en la longitud de onda del ultravioleta B, es decir, en los 308 nm. Este es el mismo color que el Sol utiliza para inducir el bronceado o la fabricación de melanina o pigmento de la piel.

Otro truco para saber qué tipo de láser tenemos delante es el tamaño o la forma de su disparo. Cuando nos tratan con un láser que es alargado y rectangular, esto en realidad es una luz intensa pulsada o IPL. El IPL es una herramienta muy útil y muy parecida al láser con la que podemos hacer depilación, reducir el tamaño del poro, mejorar el aspecto de la piel, estimular la fabricación de colágeno, quitar las manchas, o eliminar la rojez.

Láser CO2: ¿qué aplicaciones tiene? - Dr. Aleix Heredia | Top Doctors

Ejemplos de tratamientos láser específicos:

  • IPL Nordlys: Un innovador sistema de luz pulsada intensa que trata enrojecimiento facial, rosácea, manchas solares y poros dilatados.
  • Láser Nd:YAG: Ideal para afecciones vasculares, como arañas vasculares y varices superficiales. Este láser penetra profundamente en la piel sin dañar la epidermis, permitiendo la reabsorción natural de los vasos sanguíneos tratados.
  • Láser CO2 Fraccionado: Es uno de los tratamientos más efectivos para rejuvenecer la piel, mejorar su textura, y corregir arrugas, cicatrices de acné y manchas solares.

El tratamiento con luz pulsada intensa homogeneiza el tono de la piel (atenúa manchas marrones y rojeces), aporta luminosidad y estimula la formación de colágeno. El tratamiento fraccionado no ablativo es una alternativa más suave al láser co2 fraccionado (estímulo de colágeno y mejoría de cicatrices). Se puede usar todo el año y en fototipos oscuros con seguridad. No deja costras a diferencia del láser co2 fraccionado.

Láser ablativo. Se puede modular la intensidad de la sesión de tratamiento, variando la profundidad y la densidad de las microcolumnas de ablación. Permite eliminar manchas difíciles que no se eliminan con otro tipo de láseres como lentigos claros y tatuajes.

El láser CO2 permite estimular la síntesis de colágeno por lo que puede utilizarse para el tratamiento de las cicatrices de acné más profundas. Por otro lado, el dispositivo de luz pulsada intensa o IPL Ellipse mejora la textura de la piel y actúa reduciendo la coloración rojiza o marronácea de las cicatrices más recientes. El láser Fraxel 1550nm permite estimular la síntesis de colágeno emitiendo ondas de calor a la dermis sin llegar a generar costra en superficie, siendo una buena alternativa en pacientes con fototipos oscuros o que no quieran pasar por postoperatorios prolongados por las costras como ocurre con el CO2. En casos de acné grave con mucha inflamación, antes de realizar el tratamiento láser utilizamos terapia biofotónica (Kleresca).

El láser de Picosegundos es actualmente la tecnología más eficaz para tratar el melasma según la evidencia científica. Esta tecnología emite pulsos de energía en un intervalo muy corto de tiempo (picosegundos, es decir, billenésimas de segundo) que permiten pulverizar o fragmentar el pigmento en partículas muy pequeñas que favorecen su eliminación del organismo. Nuestros especialistas en dermatología avanzada combinan IPL, Picosegundos, Q-switched o CO2 según el tipo de mancha.

El láser CO2 es muy eficaz para el tratamiento de las queratosis seborreicas y otras lesiones benignas como los nevus o verrugas. Ofrece una gran precisión en la eliminación de estas imperfecciones gracias a su manejo que nos permite disparar de forma tanto fraccionada como continua. El láser CO2 Resurfacing es una técnica de rejuvenecimiento que combate y elimina las arrugas. Consigue difuminarlas gracias a la ablación que provoca en las diferentes capas de la piel. Produce una renovación celular, y activa la producción natural de colágeno aportando mayor firmeza a la piel.

El láser Fraxel regenera la piel actuando sobre el código de barras, ojeras, cuello, escote y también manos. El láser de Picosegundos emite pulsos de luz de duración extremadamente corta que pueden penetrar en las capas más profundas de la piel. Estos pulsos de luz pueden estimular la producción de colágeno en la piel, lo que ayuda a mejorar la firmeza y la elasticidad de la piel. Las lesiones vasculares se producen como consecuencia de una alteración de los vasos sanguíneos de la piel y se muestra como cuperosis, telangiectasias, arañas vasculares, angiomas o los conocidos como puntos rubí.

Los avances en láseres dermatológicos actualmente ofrecen la posibilidad de eliminar los tatuajes de la piel. Ambos pertenecen a un tipo de tecnología que emite luz, pero, mientras que el láser funciona con una única longitud de onda, la luz pulsada abarca varias longitudes de onda en el mismo disparo siendo menos selectiva pero más versátil. El láser puede ser fraccionado, que significa que es más respetuoso con la piel y requiere menos tiempo de recuperación, o ablativo que sí deja pequeñas costras tras el tratamiento. El láser no ablativo, en cambio, no las genera ni tampoco causa inflamación. No es un tratamiento totalmente indoloro, no obstante, dependerá del tipo de la tecnología y del umbral del dolor de cada persona. IPL Elipse: el paciente suele referir quemazón y notar un leve aumento de temperatura en las zonas tratatas.

En primer lugar, se aplica una crema anestésica y, minutos después, ya se puede comenzar a aplicar el láser. Asimismo, durante su aplicación, el scanner del láser analiza el área a tratar y, a continuación, se realizan los impactos, según la el objetivo que persigue el tratamiento.

Ventajas de la Tecnología Láser en Dermatología

Una de ventajas más destacadas del láser se demuestra en la calidad estética del resultado, minimizándose el riesgo de marcas especialmente importantes en las zonas visibles (cara, cuello, manos).

La tecnología láser se caracteriza por:

  • Vaporiza (volatiliza el tejido que se desea eliminar).
  • Corta (es un bisturí de alta precisión).
  • Coagula (impide el sangrado de los vasos).

Las ventajas de usar alta tecnología láser en dermatología son múltiples:

  • Precisión microquirúrgica.
  • Posibilidad de eliminar la totalidad del tejido enfermo en la profundidad y amplitud requerida.
  • Efecto mínimo en el tejido adyacente, lo que favorece una rápida cicatrización.
  • Minimiza el riesgo de infección.
  • Acorta el postoperatorio.
  • Escasa tasa de complicaciones.
  • Bajo porcentaje de recidivas.

Los tratamientos láser ofrecen resultados visibles en poco tiempo y son menos invasivos que otros procedimientos más tradicionales. La tecnología láser es, sin duda, una de las opciones más avanzadas y seguras para mejorar la apariencia de la piel, ofreciendo tratamientos efectivos, rápidos, con resultados duraderos y menos complicaciones.

De hecho, con una correcta utilización de estos equipos pueden evitarse ciertas intervenciones quirúrgicas y tratamientos farmacológicos, o combinarse con ellas para obtener mejores resultados, lo que repercute en una mayor calidad en la ... El láser está ampliando sus aplicaciones tanto desde el punto de vista estético como de salud. Patologías como las onicomicosis (hongos en las uñas), lesiones pigmentarias, vasculares y ciertas malformaciones pueden tratarse de una forma menos invasiva y más eficaz.

“Siempre obtenemos mejores resultados cuando combinamos tratamientos realizados en consulta con una buena pauta dermocosmética en casa”, afirma la Dra. El temor al dolor o a posibles daños cutáneos es frecuente, pero los equipos actuales están diseñados para minimizar estas preocupaciones. “Los equipos actuales permiten trabajar con niveles de molestia manejables y con sistemas de anestesia tópica o frío local cuando es necesario. Cuando se realiza un diagnóstico médico adecuado y se siguen las recomendaciones, el riesgo es muy bajo”, asegura la Dra.

Importancia de la Formación Profesional

Sin embargo, es esencial que estos tratamientos sean realizados por dermatólogos certificados, como la doctora Laura Francés del Hospital Quirónsalud Torrevieja, quien asegura que un entrenamiento adecuado es crucial para evitar efectos adversos graves.

Los dermatólogos cuentan con una dilatada experiencia en el manejo del láser y están capacitados para el correcto tratamiento de las eventuales complicaciones que pudieran producirse. La consulta al especialista resulta imprescindible antes de tomar una decisión para que esta sea acertada. Resulta impensable que se permitiera conducir un automóvil o manejar una máquina compleja sin haber completado antes la formación adecuada. Mucho menos debiera aceptarse que esta permisividad se produzca en cuestiones relacionadas con la salud. El láser en actuaciones relacionadas con la piel debe ser manejado únicamente por quienes sean capaces de utilizar correctamente esta herramienta y controlar los eventuales efectos secundarios.

Cuidados Posteriores al Tratamiento

Durante la primera semana tras el láser CO2, el paciente no deberá utilizar maquillaje. Al caerse las costras la piel se torna rosada. Asimismo, este tratamiento requiere unos cuidados específicos durante los meses siguientes a su realización.

Respecto a los cuidados, la especialista recalca la importancia de la fotoprotección y la hidratación: “Antes del tratamiento es fundamental evitar el sol y productos irritantes. Después, recomendamos hidratar bien la piel, utilizar protector solar de forma estricta y evitar la exposición solar durante las semanas posteriores.

El Futuro del Láser en Dermatología

Mirando al futuro, el Dr. del Ojo resume que algunos de los retos que tiene esta técnica pasan por “mejorar el resultado del tratamiento con láser en las onicomicosis, el acné, la psoriasis, el vitíligo, la hidradenitis o la hiperhidrosis, que son problemas que aún no están resueltos y que el láser no aporta la solución que buscamos”. El láser está ampliando sus aplicaciones tanto desde el punto de vista estético como de salud.

tags: #dermatologue #soins #au #laser