Enfermedades similares a la psoriasis: comorbilidades y condiciones a considerar

La psoriasis es una enfermedad inflamatoria cutánea y crónica que no tiene cura. Acelera el ciclo de vida de las células de la piel, provocando que estas crezcan rápidamente en la superficie. Estas células extra forman escamas y parches rojizos que pueden ser dolorosos y causar picores. Durante mucho tiempo, la psoriasis fue considerada como una enfermedad que solo afectaba a la piel y las articulaciones. Sin embargo, distintos estudios han demostrado que la psoriasis es una enfermedad inflamatoria sistémica que se asocia con distintas comorbilidades.

La psoriasis es una de las enfermedades cutáneas más frecuentes, con una prevalencia del 2-3% en la población general. Es por este motivo que cada vez se considera más importante el diagnóstico precoz de la psoriasis y la monitorización rutinaria de otras enfermedades acompañantes en el paciente.

Esta relación entre la psoriasis y otras enfermedades se conoce como comorbilidades - un término que simplemente se refiere a la presencia de más de una enfermedad (ya sea física o mental) en un individuo. En el mes de octubre de 2013 Yeung y colaboradores publicaron un estudio en el que por primera vez se estudia de forma independiente la prevalencia de las enfermedades que acompañan a la psoriasis.

Aquí te presentamos una lista explicando las distintas comorbilidades y otras condiciones a considerar:

Comorbilidades asociadas a la psoriasis

1. Síndrome metabólico

El metabolismo es el proceso de convertir la comida que consumimos en energía para el cuerpo. El síndrome metabólico se refiere al grupo de síntomas relacionados con la interrupción del proceso metabólico normal. Estos síntomas incluyen hipertensión, azúcar en sangre, bajos niveles de colesterol HDL en sangre, niveles de triglicéridos demasiado elevados (un tipo de grasa), o exceso de grasa en la cintura. Juntos, estos síntomas aumentan el riesgo de desarrollar enfermedades coronarias y otros problemas de salud como la diabetes o el riesgo de sufrir un infarto.

Un estudio publicado en “Archivos de dermatología”, realizado en más de 6.500 participantes, encontró que más del 40% de las personas con psoriasis tienen también el síndrome metabólico, comparado con el 23% de la población general. Esto significa que las personas con psoriasis tienen el doble de probabilidades de desarrollar el síndrome metabólico. El mismo estudio encontró que el factor común del síndrome metabólico con la psoriasis es la obesidad abdominal, por lo que son más las mujeres que lo padecen.

Además, un estudio danés encontró que las personas con diabetes tipo 2 tienen 50% más probabilidades de tener psoriasis en comparación a aquellos que no tienen diabetes. Las personas con obesidad (IMC superior a 35) tienen un 50% más de probabilidades de tener psoriasis que las personas con un peso normal.

Si tienes psoriasis, hay ciertas cosas que puedes hacer para mitigar el riesgo de desarrollar cualquiera de los síntomas asociados al síndrome metabólico.

¿Cuáles son los factores de riesgo relacionados al síndrome metabólico?

2. Osteoporosis y osteopenia

La osteoporosis y la osteopenia (falta de masa ósea) provoca que los huesos se vuelvan más finos, débiles y fáciles de romper. El término osteoporosis significa “huesos porosos”. Si se analiza bajo un microscopio, el hueso saludable se ve como un panal, pero en el caso de la osteoporosis, los espacios y agujeros que se encuentran dentro del hueso son mucho más grandes, reduciendo la densidad de los huesos, y provocando que estos se rompan mucho más fácil.

Los síntomas de la osteoporosis pueden causar dolor crónico, pérdida de altitud y movilidad reducida entre otros.

En un estudio realizado recientemente, llevado a cabo por investigadores de la Universidad de Roma, se ha descubierto en un grupo de 43 personas con psoriasis que el 60% tenían también osteopenia y un 18% osteoporosis. El estudio también demuestra que el riesgo en una persona con psoriasis de desarrollar osteopenia u osteoporosis aumenta en un 5% cada año.

Por lo tanto, si tienes psoriasis, es muy importante que acudas a tu doctor de manera regular para analizar tu masa ósea y así saber qué es lo que debes hacer para mantener tus huesos saludables.

Algunos medicamentos utilizados para tratar la psoriasis, como Cosentyx o Taltz funcionan a través del bloqueo de la citocina IL-17A, una proteína cuya función es proteger el sistema inmunológico que mantiene la actividad ósea en un ritmo saludable. Es por este motivo que este tipo de medicinas pueden causar pérdida de masa ósea.

Representación de la osteoporosis en los huesos.

3. Enfermedad Inflamatoria Intestinal (EII)

Se estima que aproximadamente un 10% de las mujeres que viven con psoriasis desarrollarán una enfermedad inflamatoria intestinal (EII). Entre los tipos de EII se encuentran la colitis ulcerosa y la Enfermedad de Crohn.

En la colitis ulcerosa, una persona experimenta inflamación a largo plazo, y las úlceras en el tracto del colon y del recto. En la Enfermedad de Crohn, la inflamación afecta a la zona del tracto digestivo, que normalmente se expande hasta los tejidos afectados. Ambas condiciones pueden causar diarrea, dolor abdominal, pérdida de peso y fatiga. Una EII puede ser debilitante si no se trata.

Las personas con psoriasis tienen una probabilidad mayor de desarrollar una EII. Los investigadores creen que puede deberse a una conexión genética entre las dos condiciones.

El Dr. Abrar A. Qureshi, un dermatólogo de Boston, EEUU, realizó un estudio analizando las posibles conexiones entre la psoriasis y la Enfermedad de Crohn tras darse cuenta de que un gran número de pacientes tenían psoriasis y Crohn. Como es el caso de la psoriasis, la Enfermedad de Crohn es una enfermedad autoinmune en la que el cuerpo confunde su propio tejido con un intruso, por lo que ataca a su propio cuerpo.

El estudio de Qureshi se compuso de 4.400 mujeres que tenían psoriasis al inicio de la investigación. Durante el estudio de seguimiento, 187 participantes habían desarrollado Enfermedad de Crohn y 236, colitis ulcerosa. Estos resultados indican que las personas con psoriasis tienen mayor riesgo de desarrollar una EII a lo largo de su vida.

Si notas cualquiera de los síntomas mencionados previamente y además tienes psoriasis, debes consultar a un gastroenterólogo cuanto antes para encontrar un tratamiento efectivo.

4. Cáncer

El cáncer se refiere a un grupo de enfermedades en las que un tipo de células específicas en el cuerpo de una persona crece de manera incontrolable, multiplicándose en una zona y expandiéndose a otras áreas del cuerpo. En un cuerpo sano, nuevas células nacen y reemplazan a las células muertas. El cáncer interrumpe el proceso natural, permitiendo a las células dañadas sobrevivir y a las nuevas las deja crecer (pese a nos ser necesitadas). Esto acaba provocando la formación de tumores.

Hay estudios que indican que las personas con psoriasis tienen un mayor riesgo de desarrollar ciertos tipos de cáncer, como cáncer de pulmón, linfoma, y cánceres de piel no-melanoma. Por ejemplo, un estudio reciente llevado a cabo por el Dr. Zelma C. Chiesa Fuxench, dermatólogo en la Universidad de Pensilvania, confirmó los resultados de estudios previos en los que se identificó este tipo de cánceres con una comorbilidad de la enfermedad psoriásica.

En el estudio llevado a cabo por Chiesa Fuxench y sus colegas, los participantes con psoriasis tenían un 34% mayor de riesgo de desarrollar linfoma. Los mismos participantes tenían también un 15% más de probabilidades de desarrollar cáncer de pulmón. Para esos tres tipos de cáncer, el riesgo era mucho mayor para los participantes que tenían una forma grave de psoriasis.

De todas maneras, esto no significa que si la psoriasis es más grave, el riesgo de tener cáncer sea mayor. Los expertos siguen tratando de identificar si el riesgo de desarrollar cáncer viene en forma de psoriasis o si los tratamientos para la psoriasis causan algún efecto nocivo en el sistema inmune.

No importa cuál sea la causa exacta de la psoriasis. En caso de padecerla, puedes llevar a cabo distintos pasos que te ayudarán a reducir el riesgo. Por ejemplo, protege tu piel del sol con crema solar para evitar reducir tus probabilidades de desarrollar cáncer de piel.

5. Uveítis

Si estás leyendo ahora mismo, es posible que nunca antes hayas escuchado este término. Se refiere a los ojos, en inglés, (you-vee-eye-tis). En términos más simples, la uveítis es el término general para un grupo de enfermedades inflamatorias que provoca hinchazón y destruye el tejido de los ojos. La uveítis suele afectar al área de los ojos conocida como úvea, (la capa de los ojos que contiene las venas). No obstante, estas enfermedades también afectan a las lentes, el nervio óptico, la retina y la vítrea, provocando visión reducida o ceguera, dolor, sensibilidad a la luz y puntos negros en la visión.

La clasificación de la uveítis se da en el lugar del ojo donde se produzca.

Distintos estudios indican que las personas con artritis psoriásica tienen más probabilidades de desarrollar uveítis, en comparación a las personas que viven con psoriasis. Estudios recientes indican que aproximadamente un 7% de la población con artritis psoriásica desarrollará uveítis.

6. Depresión y ansiedad

No hace falta ni mencionar que la psoriasis puede causar estrés emocional y psicológico, incluyendo baja autoestima, vergüenza de estar en público y otros problemas del estado de ánimo como depresión.

Un estudio publicado por la Revista de Reumatología, indica que las personas con artritis psoriásica tienen más probabilidades de desarrollar depresión o ansiedad, que aquellos que tienen solamente artritis. Este estudio, llevado a cabo por investigadores de Toronto, se trabajó con 306 pacientes con artritis psoriásica y 135 con psoriasis. Los pacientes tuvieron que realizar un cuestionario con distintas preguntas sobre sus síntomas de depresión y ansiedad. Los cuestionarios demostraron que un 37% de los participantes con artritis psoriásica tenía ansiedad, y un 22% depresión. Los resultados en pacientes con psoriasis revelaron que un 24% de ellos tenían ansiedad y el otro 10% tenían depresión.

Otro estudio llevado a cabo en NYU en 2015 indicó que casi un 17% de las personas con psoriasis encajan con el criterio de una persona que puede ser potencialmente diagnosticada con depresión severa.

Las causas de la depresión en personas con psoriasis no están del todo claras, pero los investigadores creen que está relacionado con muchos factores, entre los que se incluyen la medicación para tratar la psoriasis, las emociones negativas asociadas a la enfermedad, y el hecho de que la misma inflamación que causa la psoriasis puede causar depresión.

Si comienzas a experimentar síntomas de depresión, debes consultar a tu doctor cuanto antes. Probablemente, te referirán a un psiquiatra, psicólogo o ambos. El tratamiento para la depresión y la psoriasis debería enfocarse de manera holística, centrándose en la parte física, mental y emocional.

7. Enfermedad cardiovascular

Varios estudios recientes sugieren que las personas que viven con psoriasis tienen un mayor riesgo de desarrollar una enfermedad cardiovascular. Un estudio concluyó que las personas con psoriasis tienen el triple de posibilidades de tener un ataque al corazón que las personas sin esta condición.

La enfermedad cardiovascular, que también se conoce como enfermedad cardíaca, se refiere a varias afecciones que se relacionan con el sistema cardiovascular (corazón y todos los vasos sanguíneos). Las personas con psoriasis corren un mayor riesgo de desarrollar enfermedad arterial coronaria, enfermedad arterial periférica, accidente cerebrovascular, hipertensión o un ritmo cardíaco irregular (arritmia).

Los investigadores aún intentan comprender por qué las personas con psoriasis tienen un mayor riesgo de desarrollar enfermedad cardíaca (y cuál es el vínculo exacto), pero se cree que el tipo de inflamación asociada con la psoriasis también está relacionado con el proceso de aterosclerosis (el estrechamiento de las arterias). Además, algunos medicamentos para la psoriasis (como la acitretina) pueden causar síntomas cardiovasculares, como hipertensión o niveles altos de colesterol.

Sin embargo, esto no es motivo de alarma, ya que el tratamiento efectivo de la psoriasis puede reducir enormemente el riesgo de tener un ataque cardíaco o un accidente cerebrovascular. Además, tu médico te ayudará a seleccionar el mejor tratamiento según tus necesidades.

Infografía sobre la enfermedad cardiovascular.

8. Artritis psoriásica

Una forma de artritis crónica autoinmunitaria que afecta la piel y las articulaciones. Afecta principalmente a las articulaciones (por lo común en ambos lados del cuerpo) y los tejidos que las rodean. La artritis psoriásica es más común en los adultos que en los niños. La mayoría de las personas que presentan esta enfermedad ya tienen psoriasis. La AR es más común en las mujeres que en los hombres.

Otras condiciones de aspecto similar a la psoriasis

Una erupción cutánea irregular y escamosa puede ser inquietante, sobre todo si se desconoce su causa. Existen varias enfermedades de la piel y sus posibles causas. Debido a que la psoriasis puede parecerse a muchas otras enfermedades de la piel que causan manchas escamosas y erupciones con picazón e inflamación, muchas personas no saben qué es o incluso qué aspecto tiene.

Si cree que tiene alguno de los síntomas de psoriasis mencionados anteriormente, es mejor no hacer conjeturas. Programe una consulta con su médico o un dermatólogo que pueda diagnosticar y tratar adecuadamente la afección. Sin embargo, si sus síntomas no se parecen a ninguno de estos, aquí hay otras enfermedades que a menudo se confunden con la psoriasis.

1. Eccema

Clínicamente conocido como dermatitis atópica, el eccema es más frecuente que la psoriasis y suele aparecer en la parte posterior de las rodillas y los codos. “La mayor diferencia entre el eccema y la psoriasis radica en cómo se desencadena”, explicó el Dr. Santos. “El eccema puede ser provocado por irritantes externos, como el polvo y los alimentos. En cambio, los irritantes generalmente no desencadenan la psoriasis”.

2. Lupus

Tanto el lupus como la psoriasis son enfermedades autoinmunes que pueden presentar brotes, pero el lupus es mucho menos común y más grave, ya que puede afectar los órganos internos. Además, las erupciones cutáneas causadas por el lupus no suelen causar picazón como en las personas con psoriasis.

3. Rosácea

La rosácea también es una enfermedad inflamatoria crónica que puede causar zonas de piel inflamadas y con picazón, pero la mayor diferencia es dónde aparecen las erupciones. “La rosácea es más común en las mejillas”, dijo el Dr. Santos. “Otra diferencia notable entre la rosácea y la psoriasis es que no es raro ver vasos sangre debajo de la piel en la rosácea”.

4. Herpes zóster

El herpes zóster es causado por el mismo virus que causa la varicela, pero comparte algunos síntomas con la psoriasis. Al igual que la psoriasis, el herpes zóster puede producir una erupción cutánea roja y ampollar que puede arder y picar. Sin embargo, la principal diferencia es que el herpes zóster es contagioso para quienes nunca han tenido varicela. Si bien ambas afecciones pueden afectar extensas áreas del cuerpo, el herpes zóster suele aparecer en el torso, generalmente afectando un lado del cuerpo.

5. Tiña

La tiña comparte síntomas similares a la psoriasis, pero su origen es diferente. “La tiña es una infección micótica, por lo que se puede contraer de diversas maneras: por la suciedad, las mascotas e incluso el contacto con otras personas”, explicó el Dr. Santos.

Tipos de psoriasis

Las placas de psoriasis pueden consistir en unas pocas escamas similares a la caspa o en erupciones extensas que cubren grandes áreas del cuerpo. Suelen aparecer en codos, rodillas y cuero cabelludo, pero también en piernas, tronco y uñas. Dentro de la enfermedad psoriasis, existen varios tipos, entre ellos la psoriasis en placas, la psoriasis guttata, la psoriasis del cuero cabelludo, la psoriasis ungueal, la psoriasis inversa, la psoriasis pustulosa y la psoriasis eritrodérmica, una forma muy grave de la enfermedad.

Dado que algunos de los nombres por sí solos no ayudan a comprenderlos mejor, vamos a desglosarlos.

1. Psoriasis en placas

Esta afección cutánea crónica afecta a entre el 80 y el 90 % de las personas con psoriasis. Suele comenzar con pequeñas protuberancias rojas y evolucionar a manchas rojas con una gruesa capa (placa) de color gris plateado en la superficie. Generalmente se observa en los pliegues de los codos y las rodillas, y en la zona lumbar.

2. Psoriasis guttata

La psoriasis guttata aparece como una erupción grande con pequeñas manchas rojas redondas en la piel, generalmente alrededor del tronco, los brazos y las piernas, y generalmente aparece después de una infección bacteriana o viral, como la garganta estreptocócica.

3. Psoriasis del cuero cabelludo

La psoriasis del cuero cabelludo, que no debe confundirse con la dermatitis seborreica (también conocida como caspa), implica piel roja y escamosa en la línea del cabello y puede extenderse por la frente, la cuello y las orejas.

4. Psoriasis ungueal

Esta forma de psoriasis aparece en las uñas de las manos y de los pies. Los signos comunes a los que se debe prestar atención son la decoloración blanca, amarilla o marrón, la acumulación o separación de la uña del dedo de la mano o del pie y el desmoronamiento de las uñas.

5. Psoriasis inversa

La psoriasis inversa se presenta como manchas rojas, secas y escamosas en los pliegues de la piel, como en los senos, las ingles y las axilas. La sudoración puede agravar esta forma de psoriasis.

6. Psoriasis pustulosa

Esta forma de psoriasis puede presentarse junto con otras formas de psoriasis y puede aparecer en áreas individuales o cubrir todo el cuerpo. “Existen varios tipos de psoriasis pustulosa, como la acrodermatitis continua de Hallopeau, pero, en general, esta afección provoca la formación de ampollas llenas de pus en la piel”, explicó el Dr. Santos. “Con el tiempo, estas ampollas se vuelven marrones y costrosas, y se desprenden”.

7. Psoriasis eritrodérmica

La psoriasis eritrodérmica es la forma más agresiva de psoriasis y causa descamación generalizada, ardor, fiebre e inflamación. Altera la temperatura corporal y el equilibrio hídrico normales, y puede provocar escalofríos e hinchazón en los pies o tobillos.

Próximos pasos

Para una persona inexperta, puede ser difícil determinar qué afección cutánea padece. Sin embargo, el diagnóstico de psoriasis es sencillo y su profesional de la salud o dermatólogo puede diagnosticar y tratar su psoriasis de la manera más adecuada mediante su historial médico y el examen de la piel, el cuero cabelludo y las uñas. En raras ocasiones, se requerirá una pequeña biopsia de piel para diagnosticar la psoriasis.

A medida que aumentan los estudios sobre los vínculos entre la psoriasis y otras condiciones de salud, los expertos en este campo intentan conseguir que la atención a personas con psoriasis sea cada día más completa.

El Dr. “Es hora de dejar de ver la psoriasis como una enfermedad de la piel. Si tienes psoriasis, asegúrate de realizar chequeos regulares y consultar a un médico si notas algún síntoma inusual. No tengas miedo de ser abierto y honesto con tu médico sobre tus preocupaciones.

Comorbilidad Descripción Riesgo aumentado en pacientes con psoriasis
Síndrome metabólico Grupo de síntomas que incluyen hipertensión, niveles altos de azúcar en sangre, colesterol anormal y obesidad abdominal. Doble probabilidad en comparación con la población general.
Osteoporosis y osteopenia Reducción de la densidad ósea, lo que aumenta el riesgo de fracturas. Aumento del 5% del riesgo cada año de padecer psoriasis.
Enfermedad Inflamatoria Intestinal (EII) Inflamación crónica del tracto digestivo, incluyendo colitis ulcerosa y enfermedad de Crohn. Mayor riesgo de desarrollar EII a lo largo de la vida.
Cáncer Crecimiento incontrolado de células, especialmente cáncer de pulmón, linfoma y cáncer de piel no melanoma. Mayor riesgo, especialmente en formas graves de psoriasis.
Uveítis Inflamación de la úvea del ojo. Mayor probabilidad en personas con artritis psoriásica (aprox. 7%).
Depresión y ansiedad Trastornos del estado de ánimo que incluyen sentimientos persistentes de tristeza, ansiedad y pérdida de interés. Mayor probabilidad, especialmente en artritis psoriásica.
Enfermedad cardiovascular Afecciones que afectan el corazón y los vasos sanguíneos, incluyendo enfermedad arterial coronaria, accidente cerebrovascular e hipertensión. Mayor riesgo de ataque al corazón y otros eventos cardiovasculares.
Artritis psoriásica Inflamación de las articulaciones. Afecta la piel y las articulaciones.

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