La psoriasis es una enfermedad inflamatoria crónica de la piel que afecta aproximadamente al 1,5% de la población. Usualmente causa una erupción escamosa y seca que puede aparecer en cualquier lugar del cuerpo, incluyendo los pies. La psoriasis en los pies puede ser dolorosa y difícil de tratar. La psoriasis es una afección de largo plazo que afecta a más de 8 millones de personas en Estados Unidos.

Psoriasis en el codo.
En este artículo, analizamos los síntomas, las causas y el tratamiento de la psoriasis en los pies. También explicamos cómo las personas pueden saber la diferencia entre la psoriasis en los pies y el pie de atleta y ofrecemos algunos consejos de estilo de vida para reducir los brotes de psoriasis.
🧴 PSORIASIS Causas Y Tratamiento - Oswaldo Restrepo RSC
¿Qué es la psoriasis?
La psoriasis es una enfermedad epidérmica benigna crónica, es decir, afecta a la piel y no tiene cura. Lo único que se puede hacer es paliar los signos y aliviar los síntomas. Como todas las enfermedades crónicas, de la misma forma que sucede con la hipertensión o la diabetes, es muy importante entenderla y tratarla correctamente.
La psoriasis afecta a alrededor del 2% de la población. Aunque sea una afección de la piel, la psoriasis no es contagiosa. Es una enfermedad que, principalmente, conlleva perturbaciones estéticas (afecta a la piel y uñas) y económicas (tratamientos indefinidos que no cubre la seguridad social o terapias alternativas como la fototerapia, fórmulas magistrales de farmacias, etc.).
Tipos de psoriasis en los pies
Existen varios tipos de psoriasis. El tipo más común es psoriasis en placas, que ocurre aproximadamente en el 90 por ciento de las personas con psoriasis. La psoriasis en placas puede presentarse en casi cualquier parte del cuerpo, incluyendo los pies. Este tipo de psoriasis causa zonas secas, conocidos como placas. Estas placas usualmente están cubiertas por escamas plateadas y pueden causar picazón y dolor. En casos de psoriasis más graves, las placas también pueden agrietarse y sangrar.
Un segundo tipo de psoriasis, llamado pustulosa palmoplantar, específicamente afecta las palmas de las manos y las plantas de los pies. Las personas con psoriasis pustulosa palmoplantar normalmente notan muchas ampollas pequeñas llenas de pus en sus pies, manos o ambos. A pesar de su apariencia, estas ampollas no son infecciosas ni contagiosas.
Los pies de una persona también pueden verse afectados por un tipo raro de psoriasis, que se conoce como psoriasis eritrodérmica. La psoriasis eritrodérmica es una condición aguda que causa inflamación en más de 90 por ciento del cuerpo, y por lo que aparece eritematosa e inflamada. La piel afectada se enrojece, que puede presentar un color rojo más intenso o un tono más oscuro en las pieles más oscuras. La psoriasis eritrodérmica puede ser muy grave y requiere atención médica inmediata.

Tipos de psoriasis.
Desde el punto de vista podológico, las que más nos interesan son estas tres categorías:
Psoriasis en la piel
La psoriasis en la piel de los pies es más fácil de tratar que en las uñas, ya que la vía tópica dérmica de absorción es más rápida, al igual que la regeneración de la piel (el crecimiento de las uñas es más lento). El tratamiento ideal son las fórmulas magistrales y cremas recomendadas por el profesional. A su vez, se aconseja visitar al podólogo para hacer sesiones de quiropodia y eliminar el exceso de queratina en la piel, obligando al fármaco tópico a penetrar antes.
Psoriasis en las uñas
Las afecciones ungueales son muy incómodas ya que las uñas se vuelven blandas, quebradizas y arenosas. Las uñas son más vulnerables a las infecciones por hongos u onicomicosis y a desarrollar otros problemas como la uña incarnada. La psoriasis ungueal puede afectar a una sola uña o a las de todos los dedos de los pies. En lesiones graves puede perderse la uña por completo.
El tratamiento es paliativo. No se ataja el problema de raíz, sino que se intentan atenuar los signos y síntomas a través de fórmulas magistrales elaboradas en farmacias con corticoides o derivados de la vitamina D. Solo un 5% de la población presenta exclusivamente psoriasis ungueal. Es especialmente frecuente, hasta en el 80% de los casos, entre las personas con artritis psoriásica cuando ésta afecta a las articulaciones de los dedos de los pies y de las manos.
En los casos de psoriasis ungueal es muy importante conocer la historia clínica de cada paciente para detectar los antecedentes y su predisposición genética. Tanto en las afecciones en las uñas como en las de la piel se pueden tomar medicamentos vía oral, pero es mejor empezar por algo tópico.
Es muy importante no confundir la psoriasis ungueal con los hongos en las uñas, para evitar falsos diagnósticos. Es esencial visitar al podólogo para diferenciar los hongos de las uñas de la psoriasis ungueal, con el objetivo de llevar a cabo el tratamiento adecuado y corregir el problema a tiempo.
Problemas en las articulaciones
En las afecciones articulares es indispensable el uso de fármacos orales, fisioterapia y terapias físicas. Realizando estiramientos y movimientos pasivos se puede evitar la rigidez de las articulaciones, según aconseje el profesional médico.
Causas de la psoriasis en los pies
La psoriasis se desarrolla cuando el cuerpo reemplaza las células de la piel demasiado rápido. Los médicos no comprenden completamente qué causa esta afección de la piel, pero consideran que es una enfermedad autoinmune. Esto significa que el sistema inmunitario ataca por error el tejido sano, como las células de la piel. Los genes de una persona pueden jugar un papel en el desarrollo de la psoriasis y puede ser hereditaria. Las personas que tienen otras enfermedades autoinmunes también tienen más probabilidad de desarrollar psoriasis.
Muchas personas con psoriasis consideran que ciertos elementos desencadenan o empeoran sus síntomas. Los posibles desencadenantes pueden variar según la persona, pero pueden incluir:
- Una lesión reciente en la piel, como una herida, una picadura de insecto o una quemadura solar.
- Estrés emocional.
- Cambios en el clima, especialmente cuando causan sequedad de la piel.
- Enfermedad o infección.
- Ciertos medicamentos.
Algunas personas notan la psoriasis después de que han experimentado un desencadenante, así que pueden confundir sus síntomas del pie con una reacción alérgica o una infección, como el pie de atleta.
5 factores que pueden desencadenar psoriasis en los pies
Las causas de esta enfermedad se desconocen, pero sí se sabe que la predisposición genética de cada persona tiene gran influencia. Si se presenta dicha tendencia, es importante prestar atención a estos cinco factores:
- Traumatismos. Una herida o rasguño puede desencadenar el problema.
- Infecciones. Las infecciones pueden provocar esta patología, especialmente las infecciones orofaríngeas. Por ejemplo, las faringitis agudas pueden desencadenar psoriasis.
- Factores endocrinos. Las terapias con hormonas o con corticoides pueden ser un factor desencadenante de la enfermedad.
- Factores psicológicos. El estrés puede hacer detonar la psoriasis y, sobre todo, provocar brotes en pacientes que ya la padezcan.
- Medicación. Dependiendo del estadio en el que se encuentre el paciente, el uso de algunos medicamentos favorece el fenómeno del efecto rebote, es decir, se cura la lesión pero reaparece con más gravedad en un futuro.
Síntomas de psoriasis en los pies
Los síntomas que indican psoriasis en los pies pueden variar dependiendo de la persona, pero los más frecuentes son:
- Enrojecimiento de la piel y aparición de manchas rojas o escamas.
- Dolor y molestias.
- Pies hinchados y ardor en la zona.
- Talones secos y agrietados que incluso pueden llegar a sangrar.
- Descamación de los pies.
- Rugosidad al tacto.
Las manchas de psoriasis son variables, desde unos pocos puntos de escamas hasta manchas que abarcan zonas muy grandes.
Psoriasis en los pies vs. Pie de atleta
El pie de atleta es una infección micótica común que ocurre en los pies. Contrario a la psoriasis, esta es contagiosa. Una persona puede contraer el pie de atleta en las superficies, toallas y ropa infectadas con el hongo. En la mayoría de los casos, el pie de atleta requiere tratamiento. Sin embargo, una persona usualmente puede tratar la infección en casa con un medicamento antimicótico de venta libre (OTC, en inglés). La psoriasis en los pies y el pie de atleta pueden parecer similares. Es posible que una persona necesite consultar con un médico si no está segura de qué afección tiene, particularmente si no ha tenido psoriasis antes.
Algunas diferencias entre el pie de atleta y la psoriasis pueden incluir:
- Ubicación: Aunque ambas afecciones pueden afectar cualquier parte del pie, el pie de atleta usualmente aparece entre los dedos o debajo de las uñas. La psoriasis con más frecuencia afecta las plantas de los pies.
- Color: Tanto la psoriasis como el pie de atleta se pueden ver rojos y escamosos en la piel clara. En la piel oscura, pueden parecer grises, violetas o marrón oscuro. La psoriasis tiende a cambiar de color y apariencia con el tiempo y con frecuencia empieza como escamas plateadas.
- Dolor: La psoriasis en el pie puede sentirse con dolorido y ardorido. El pie de atleta principalmente causa picazón, pero rascarse con frecuencia puede hacer que la infección duela.
- Cambios en las uñas: El pie de atleta puede infectar el área debajo de las uñas. Puede hacer que las uñas se levanten, y parezcan quebradizas y amarillas. La psoriasis también puede hacer que las uñas parezcan abolladas.
- Rigidez de las articulaciones: Algunas personas con psoriasis pueden tener dolor y rigidez en las articulaciones, al igual que los otros síntomas.
Tratamiento de la psoriasis en los pies
Hasta ahora, no existe una cura para la psoriasis, pero hay varios tratamientos que pueden ayudar a aliviar los síntomas y reducir los brotes. La opción de tratamiento con frecuencia dependerá del tipo, ubicación y gravedad de la psoriasis. Los tres tratamientos primarios son medicamentos tópicos, terapia de luz y medicamentos sistémicos.
Medicamentos tópicos
Los medicamentos tópicos vienen en cremas, ungüentos y aceites que las personas se aplican directamente en la piel. Estos son algunos ejemplos:
- Emolientes
- Esteroides
- Vitaminas, como los análogos de vitamina D
- Inhibidores de la calcineurina
- Alquitrán mineral
Una persona puede comprar algunos tratamientos tópicos como emolientes, cremas suaves con esteroides y espumas de alquitrán mineral de venta libre. Un médico puede recetar formulaciones tópicas más fuertes.
Terapia de luz
La terapia de luz, también conocida como fototerapia, normalmente se realiza en hospitales o clínicas. Durante esta terapia, los médicos exponen a la persona a luz ultravioleta. Para que la terapia de luz sea efectiva, las personas pueden necesitar de dos a tres sesiones sesiones a la semana.
Medicamentos sistémicos
Los tratamientos sistémicos funcionan en todo el cuerpo e incluyen medicamentos orales e inyectados. Generalmente, los médicos solo recetan estos medicamentos para la psoriasis grave debido al riesgo de efectos secundarios graves y la necesidad de supervisión médica. Los ejemplos de tratamientos sistémicos incluyen:
- Inmunosupresores, como metotrexato o ciclosporina
- Esteroides
- Retinoides
- Inhibidores de la fosfodiesterasa 4
- Medicamentos biológicos
Tratar la psoriasis en los pies puede ser complicado debido a su ubicación. Junto con el médico, es posible que las personas necesiten probar varios tratamientos distintos antes de encontrar el que es efectivo. En algunos casos, una persona puede necesitar una combinación de tratamientos. Un médico puede recomendar alquitrán mineral, terapia de luz o medicamentos sistémicos para personas con psoriasis en los pies que es difícil de tratar de otra forma.
Las instrucciones actuales sugieren recetar un medicamento biológico, como infliximab (Remicade) o adalimumab (Humira), para la psoriasis palmoplantar. Estos medicamentos afectan la manera en que funciona el sistema inmunitario y se enfocan en tratar la causa subyacente de la psoriasis.
Consejos y prevención de la psoriasis en los pies
Algunos cambios en el estilo de vida pueden ayudar a reducir o evitar los brotes de la psoriasis. Para finalizar el artículo, recopilamos varias recomendaciones para reducir el impacto de la psoriasis:
- Reducción del estrés.
- Alimentación. Una buena dieta con alimentos saludables para los pies, ricos en omega-3 (como salmón, atún blanco, nueces, lino, semillas de chía y de cáñamo, etc.), frutas y verduras con coloración y betacarotenos (espinacas, zanahorias y arándanos).
- Estudio biomecánico de la pisada. Puede ayudarnos a evitar, en la medida de lo posible, el avance de la artritis psoriásica. Es conveniente realizar un estudio biomecánico de la pisada para intentar disipar todas las cargas y que las articulaciones sufran en menor medida.
- Quiropodia. Es recomendable acudir a sesiones de quiropodia (tratamiento podológico para tratar callos, durezas y alteraciones en las uñas de los pies) cada dos o tres meses.
- Vitamina D. Se ha demostrado que el mejor tratamiento para esta patología es la radiación solar (siempre con protección para evitar quemaduras de sol en los pies). La exposición a la luz solar ayuda a mejorar la apariencia de las placas psoriásicas en la piel, ya que se activa el metabolismo de la vitamina D. Por eso, durante el verano los pacientes mejoran.
La psoriasis es una enfermedad frecuente y de larga duración (crónica) que no tiene cura. Puede ser dolorosa, interferir en el sueño y dificultar la concentración. Esta afección suele presentarse en ciclos, con brotes que duran algunas semanas o meses y luego disminuyen. Existen tratamientos para ayudarte a controlar estos síntomas.