¿Se pueden tener verrugas genitales sin tener VPH? Causas, síntomas y prevención

Las verrugas genitales, también conocidas como condilomas acuminados, son una de las infecciones de transmisión sexual (ITS) más comunes. Generalmente, las verrugas genitales, también llamadas condilomas acuminados, por su forma de coliflor, son lesiones benignas e incluso asintomáticas, pero en función de su tamaño y ubicación, a veces resultan molestas, dolorosas o producen picor. Se producen debido a la infección por el virus del papiloma humano (VPH), específicamente por cepas de bajo riesgo del virus. Aunque el VPH está asociado con ciertos tipos de cáncer en algunas zonas del cuerpo, como el cáncer cervical en mujeres, las cepas responsables de las verrugas genitales no están vinculadas con el cáncer.

El virus se transmite principalmente por contacto sexual directo, es decir, durante las relaciones sexuales vaginales, anales u orales, incluso cuando no se presentan síntomas visibles en la persona infectada.

Sin embargo, es importante saber que no todos los bultos e irregularidades que aparecen en los genitales son verrugas causadas por el VPH. Entonces, ¿es posible tener verrugas genitales sin tener VPH?

Causas de las verrugas no relacionadas con el VPH

Aunque la mayoría de las verrugas genitales son síntomas de VPH, a veces, los condilomas genitales pueden ser confundidos por otras verrugas genitales benignas, es decir, por otras verrugas genitales que no son VPH u afecciones distintas (nevus dérmicos, fibromas blandos, molusco, hemorroides, fisuras anales, verrugas de agua (causadas por el virus de la viruela).

Además de la infección por VPH, existen otros factores y condiciones que pueden causar la aparición de verrugas:

  • Resistencia a la insulina: Uno de los motivos más frecuentes es la aparición de resistencia a la insulina. Las verrugas pueden ser un signo de que se está creando esta resistencia, aunque no tiene porqué indicar que existe un cuadro diabético.
  • Cambios hormonales: Las verrugas también pueden aflorar durante el embarazo, dado el cambio hormonal existente.
  • Infecciones víricas: Las verrugas víricas son lesiones cutáneas que aparecen como consecuencia de la infección de la piel por diferentes subtipos del virus del papiloma humano.

¿Cómo detectar las verrugas genitales?

En ocasiones las verrugas son de un tamaño indetectable a simple vista. Este es un problema común a muchas de las infecciones de transmisión sexual, ya sean víricas (como el herpes genital o el VIH), o bacterianas (como la gonorrea o la sífilis). Y es que puede no haber evidencias físicas. Y precisamente, por pasar desapercibidas, son de más fácil contagio, ya que no hay indicadores de que la infección exista.

Las verrugas genitales generalmente se presentan como pequeñas protuberancias o bultos en la piel, que pueden variar en tamaño. Aunque algunas pueden ser muy pequeñas y difíciles de detectar a simple vista, otras pueden ser más grandes y visibles. Su color puede ser del mismo tono que la piel, o ligeramente más oscuro. A menudo, las verrugas tienen una apariencia similar a la de una coliflor, con superficies rugosas y elevadas.

Las siguientes precauciones pueden ayudar a prevenir la aparición de verrugas, tanto en la piel como en las mucosas:

  1. No camines descalzo en instalaciones públicas.
  2. Usa calcetines limpios todos los días.
  3. Evita el contacto directo con las verrugas de otra persona.
  4. No manipules la verruga por tus propios medios.
  5. Cúbrela con un apósito.
  6. Recurre a soluciones para el alivio sintomático de las verrugas plantares.
  7. Vigila la aparición de ciertos signos.
  8. Lava la lima que uses para tratar tu verruga antes de volver a usarla.
  9. Usa preservativo cuando mantengas relaciones sexuales.
  10. Detectar que tienes verrugas en tu zona íntima puede que te asuste un poco.

Si las verrugas son de tamaño apreciable a simple vista, podrá detectarlas en forma de manchas o protuberancias que circundarán el área genital, exterior de la vagina y ano, o zona del pene, escroto e ingles. También pueden haberse propagado por el interior de la vagina, cuello uterino y ano, lo cual puede hacer que sean más difíciles de detectar y presenten un desarrollo potencial más complicado.

Las verrugas genitales a menudo se asocian con otra sintomatología, como el incremento de humedad en la zona genital afectada, sangrado durante el coito o tras ellas, o prurito y aumento del flujo vaginal.

En algunas personas, las verrugas genitales son asintomáticas, lo que significa que no causan dolor, picazón ni otras molestias, pero en otros casos, pueden generar síntomas. Estos síntomas incluyen picazón, ardor, irritación o incluso sangrado durante las relaciones sexuales.

Si tú o tu pareja sexual presentáis bultos o verrugas en el área genital, lo más seguro para salir de dudas es recibir el diagnóstico de un especialista certificado.

Diagnóstico de las verrugas

En la consulta, el dermatólogo valorará las verrugas mediante un examen ocular y determinará la necesidad de otras pruebas clínicas, según el caso, ante la sospecha de otras enfermedades de transmisión sexual que deba descartar mediante diagnóstico diferencial o según la severidad de las lesiones. De igual modo, establecerá la idoneidad de realizar pruebas complementarias, como la biopsia.

El diagnóstico de los condilomas se realiza habitualmente mediante la exploración física. En todas las pacientes con condilomas en genitales externos debe realizarse una evaluación completa de todo el tracto anogenital (vagina, cuello de útero, periné y región anal).

El objetivo es descartar la existencia de condilomas en otras localizaciones del área genital así como de lesiones premalignas asociadas a la co-infección por otros virus de alto riesgo.

Tratamiento de las verrugas genitales

Puesto que no existe antiviral capaz de eliminar el virus del papiloma humano, el tratamiento pasa por destruir la lesión mediante el uso de nitrógeno líquido (crioterapia), bisturí eléctrico, láser o cirugía. También se emplean tratamientos tópicos, frecuentemente en combinación con los procedimientos antes indicados.

Al no ser molestas, por lo general, el tratamiento para eliminarlas tiene, sobre todo, una finalidad estética. Existen múltiples tratamientos para los condilomas acuminados y otros tipos de verrugas:

  • Autoaplicación de sustancias tópicas: La autoaplicación de sustancias tópicas sobre las propias verrugas supone una ventaja y comodidad importantes para las pacientes.
  • Fármacos citotóxicos: Se aplican selectivamente sobre los condilomas a los que destruyen por contacto directo.
  • Fármacos inmunomoduladores: Se aplican sobre las verrugas y áreas afectadas y actúan estimulando al sistema immunitario para eliminar el VPH y las lesiones derivadas. Los principales son el imiquimod y las sinecatequinas.
  • Tratamientos quirúrgicos: Estos tratamientos implican la extirpación o la destrucción de las lesiones con diferentes métodos. Pueden realizarse en la propia consulta o en el quirófano. Este tipo de tratamientos suele indicarse en condilomas de gran tamaño, muy extensos o que afectan múltiples áreas del tracto genital.

Para quitar las verrugas genitales, se aplicará un tratamiento químico (con medicamentos tópicos que tendrán efectividad entre 3 y 12 semanas desde la primera aplicación), crioterapia, láser, quirúrgico o una combinación de varios. Se optará por un método u otro según el caso particular de cada paciente y el criterio del doctor.

Es importante destacar que todos los tratamientos pueden tener algún efecto secundario. Los agentes citotóxicos o inmunomoduladores con frecuencia provocan reacciones locales como dolor, inflamación y enrojecimiento de la zona y, a veces, incluso erosiones o úlceras. Los tratamientos quirúrgicos y destructivos pueden causar molestias locales y/o secuelas en función de la extensión y localización de las lesiones.

La siguiente tabla resume los tratamientos comunes para las verrugas:

Tratamiento Descripción Efectos secundarios
Agentes queratolíticos Sustancias químicas que destruyen las verrugas. Formación de cicatrices.
Crioterapia Destrucción de las verrugas por congelación con nitrógeno líquido. Molestias locales.
Láser Destrucción de las verrugas mediante láser. Molestias locales.
Extirpación quirúrgica Remoción de las verrugas mediante cirugía. Molestias locales, cicatrices.

Prevención de las verrugas genitales

La mejor manera de prevenir la aparición de verrugas genitales es la vacunación contra el virus del papiloma humano (VPH) antes del inicio de la vida sexual. Esta protección sólo ha estado demostrada para aquellas personas que no se hayan contagiado. Sin esta vacunación, el único método con garantía total y absoluta de evitar la infección es la abstinencia sexual.

Sin ninguna duda, el mejor método de prevención de la infección es la administración de vacunas frente al VPH. Concretamente, las vacunas que contienen los tipos de VPH 6 y 11. Por este motivo, estas vacunas están incluidas en el calendario vacunal para su administración en niñas antes del debut sexual.

El uso del preservativo masculino y/o femenino es una medida excelente para prevenir un gran número de enfermedades e infecciones de transmisión sexual.

Para reducir el riesgo de tener verrugas comunes, debemos evitar el contacto directo con las verrugas. Esto incluye tus propias verrugas. No te las arranques: esto puede propagar el virus. No te muerdas las uñas de las manos, las verrugas aparecen con mayor frecuencia en la piel agrietada.

En conclusión, aunque la mayoría de las verrugas genitales están asociadas al VPH, existen otras causas posibles. Es fundamental consultar a un especialista para un diagnóstico preciso y un tratamiento adecuado.

Verrugas Genitales: Tratamiento para una salud intima impecable

tags: #se #pueden #tener #verrugas #genitales #sin