La dermatitis o eccema de contacto es una reacción de la piel frente a sustancias con las que tiene un contacto directo, y casi siempre se limita a la zona en que la sustancia toca la piel. A veces la reacción puede extenderse alrededor de la zona de contacto, y más raramente puede dar reacciones a distancia, más o menos distribuidas por la piel, por el contacto o al respirar vapores de esa sustancia (por ejemplo, tras respirar vapores de mercurio cuando se rompe un termómetro).
La piel parece hervir, significado etimológico de la palabra eccema, que procede del griego y cuyo significado es “ebullición”. Es un cuadro clínico en el que se produce una inflamación de la piel caracterizada habitualmente por la presentación de eritema, edema y vesículas en una zona localizada del cuerpo o en ocasiones con lesiones más extendidas.
Para entender mejor esta condición, exploraremos en detalle las causas, síntomas y, lo más importante, los tratamientos disponibles para aliviar y prevenir el eczema por picadura.
¿Es dermatitis o eccema?
La palabra eccema se reserva para la reacción más lenta, más crónica y prolongada, que suele ser de sequedad y descamación. La palabra dermatitis se reserva para la reacción más aguda, más rápida, que suele ser de enrojecimiento e inflamación, o incluso aparición de grietas y secreciones. Pero hay que recordar que el eccema y la dermatitis son dos fases del mismo proceso. La dermatitis da picores, a veces intensos, y en la fase más aguda puede causar dolor.
Los eccemas considerados de origen alérgicos son la dermatitis atópica y la dermatitis de contacto.
Es difícil distinguir una dermatitis de contacto irritativa de una de tipo alérgico, ya que en muchas ocasiones, las sustancias que desencadenan estas reacciones lo hacen a través de ambos mecanismos.
Cómo identificar una reacción alérgica
¿En quién aparece la dermatitis de contacto?
Aparece en personas que se han sensibilizado frente a una sustancia externa, extraña al organismo. Es más frecuente en personas que ya presentan un daño previo de la piel (niños con dermatitis atópica, psoriasis, etc.), también existe una predisposición genética a padecer este tipo de alergia. Es más frecuente en adultos que en niños, dado que para que haya sensibilización se necesita un tiempo de exposición muy largo. Aunque se estima que afecta aproximadamente al 20% de los niños en edad escolar.
La dermatitis alérgica de contacto aparece según diferentes estudios en un 16-28 % de los adultos y en un 13-23 % de los niños en la población general.
¿La dermatitis de contacto es una reacción alérgica?
Sí, aunque no es la reacción alérgica más típica, se trata de lo que se conoce como una reacción de hipersensibilidad retardada tipo IV, en la que, a diferencia de otras reacciones alérgicas, intervienen células en lugar de anticuerpos.
¿Por qué se produce la dermatitis de contacto?
Realmente no se sabe el por qué. Se sabe que si la piel está dañada, por lesiones, infecciones, productos químicos, quemaduras, otro tipo de dermatitis, etc., es más fácil desarrollar una dermatitis de contacto, pero no se sabe por qué unas personas la desarrollan y otras no.
¿Cómo se produce la dermatitis de contacto?
Como en otros tipos de reacciones alérgicas, para tener síntomas de dermatitis de contacto se ha de tener más de un contacto con la sustancia. Muchas sustancias son capaces de atravesar la piel, sobre todo si está dañada, y alcanzar el interior del organismo. El primer contacto no causa síntomas, se necesita el contacto más de una vez y generalmente durante un tiempo prolongado. Posteriormente el organismo identifica esa sustancia que ha penetrado como extraña, y algunos leucocitos se especializan en identificarla. Si más adelante se vuelve a tener contacto con esa sustancia, los leucocitos especializados la identifican, y liberan sustancias químicas para neutralizarla, pero al mismo tiempo lesionan la piel y causan dermatitis.
¿Dónde aparece la dermatitis de contacto?
En cualquier zona que contacte con la sustancia implicada. Ocurre más en las zonas descubiertas: en las manos especialmente ya que son las que tocan casi todo; en orejas, muñecas o cuello con la bisutería; en los pies con sustancias que se emplean en el calzado; en cualquier parte del cuerpo con cremas, perfumes o ropas, etc. Algunas sustancias del calzado pueden causar síntomas incluso a través de los calcetines. En raras ocasiones la reacción puede aparecer a distancia de la zona de contacto.
¿Qué sustancias causan dermatitis de contacto?
Un gran número de sustancias diferentes: metales como el cromo o el níquel, presentes en bisutería; el cromo también se encuentra en el cemento y en algunos calzados; sustancias usadas en las gomas de los guantes y de los calzados; productos utilizados en cremas, detergentes, jabones, champús, cosméticos, perfumes, pomadas, medicamentos, tintes de peluquería o de ropa, tatuajes, pegamentos, pinturas, etc.
Las sustancias que pueden provocar una dermatitis de contacto son innumerables. Se han conseguido estudiar unas 5.000 sustancias diferentes.
Multitud de objetos, tijeras, llaves, herramientas, monedas, botones, cremalleras, cierres, etc., contienen níquel. Existe en Europa una ley en relación con el uso de este metal, que regula su concentración en los materiales a los que podamos estar expuestos por usos habituales como consumidores u ocupacionales en diferentes industrias (Directiva 94/27/CE).
Entre sus componentes principales se incluyen: perfumes, conservantes, colorantes y muchas otras sustancias. En ocasiones, en las etiquetas de estos productos pueden llegar a aparecer más de veinte componentes lo que dificulta muchas veces saber, cuando se produce una reacción alérgica por su uso, cuál o cuáles fueron los causantes de estas.
Se considera que existen unos tres mil componentes de perfumes potencialmente alergénicos, de los cuales, 26 están regulados en Europa en el etiquetado y deben declararse si aparecen en cosméticos, perfumes u otros productos que los contengan (EU Cosmetic Regulation 1223/2009, Anexo III).
Existen diferentes compuestos que pueden emplearse frecuentemente por separado o combinados en cosméticos y otros productos, incluidos los alimentos. Se consideran una causa poco frecuente de producir reacciones alérgicas, pero se han relacionado con otras patologías como causantes de cáncer y esterilidad. Sin embargo, no existen estudios que lo demuestren claramente.
Parafenilendiamina (PPD): es una sustancia química sintética empleada principalmente en los tintes oscuros para el cabello y en prendas de vestir. En relación con su uso para la elaboración de tintes, suele afectar principalmente a la frente y los párpados, y a veces la nuca. Hay que desconfiar de los tintes naturales, ya que en ocasiones añaden fraudulentamente esta sustancia, como ocurre con la henna. La henna natural es de color rojizo y no negro.
Goma natural: además del látex, llevan otra serie de sustancias químicas que pueden producir dermatitis; se denominan acelerantes del caucho y le aportan resistencia y elasticidad. Su uso afecta a trabajadores de la industria del caucho y también a usuarios de productos de goma, especialmente a quienes llevan guantes (sanitarios, personal de limpieza…).
Medicamentos: los fármacos que se aplican sobre la piel (tópicos) como cremas, pomadas, ungüentos, lociones o que pueden entrar en contacto accidentalmente con ella, como los colirios, pueden producir eccemas.
Plantas: son una causa poco frecuente de dermatitis, aunque los datos al respecto varían según los diferentes países europeos. Pueden producir reacciones por su manejo directo, al emplearse en medicina natural o para la elaboración de cosméticos.
Metacrilatos y acrilatos: son sustancias químicas de uso muy habitual. Se ha registrado un incremento en reacciones con ellos en relación con su uso en uñas artificiales tanto en clientes como en esteticistas que los manejan.
¿Cuándo aparece la dermatitis de contacto?
En la persona que está sensibilizada, si vuelve a tener contacto con la sustancia culpable, al cabo de unas 24-48 horas aparecen las lesiones de dermatitis: picor, enrojecimiento, hinchazón, y si se mantiene el contacto, fisuras y grietas en la piel. Para que aparezca la lesión se suele necesitar un contacto prolongado; un contacto muy corto, o con lavado de la sustancia después del contacto, no provoca síntomas.
¿Cuándo se sospecha la dermatitis de contacto?
Se sospecha cuando una persona presenta lesiones de piel mantenidas, o repetidas, con desaparición entre los distintos episodios. Sobre todo si es en zonas típicas, como manos, pies, orejas, párpados, y si es en personas que por motivos profesionales usan productos sospechosos, en construcción, peluquería, sanidad, labores del hogar, etc. En niños se sospecha sobre todo por metales de bisutería, tatuajes, lesiones de piel localizadas tras aplicar cremas o vendajes, o relacionadas con materiales escolares.
¿Cómo se estudia la dermatitis de contacto?
Para estudiarla se emplean las llamadas pruebas epicutáneas, o pruebas de parche o “patch tests”. Consisten en la aplicación de parches, con las sustancias sospechosas. Generalmente se ponen en la espalda, y se mantienen durante 48 horas; durante ese tiempo hay que tener precaución para que no se despeguen por la acción del agua, del sudor o del roce. Se despegan a las 48 horas y se observa si se ha producido alguna reacción en la piel, y se vuelve a observar a las 24-48 horas de retirar los parches.
En caso de sospecha de una dermatitis alérgica de contacto se realizarán pruebas con las sustancias que con mayor frecuencia producen alergia (batería estándar) y que varían según el país donde se realizan.
Para su realización se diluyen las sustancias objeto de estudio a una baja concentración y en un medio idóneo (vehículo) que permita su distribución homogénea y una buena penetración en la piel. Los parches se suelen colocar en la parte superior de la espalda y ocasionalmente en los brazos.
La oclusión del parche se mantendrá durante 48 horas. Se debe evitar que se mojen, así como la sudoración profusa, el rascado y la exposición solar. Al cabo de estas 48 horas se retiran y se comprobará si se ha producido alguna reacción, tras lo cual se dejará la piel sin cubrir otras 24-48 horas. Se volverá a revisar la piel, para comprobar si alguna sustancia ha producido una reacción cutánea de tipo eccematoso.
Existen productos químicos que detectan la presencia de metales (níquel, cobalto) en bisutería, herramientas u otros objetos sospechosos que lo puedan contener.
¿Qué sustancias se estudian en la dermatitis de contacto?
Se estudian las sustancias que se sabe que son más frecuentes. Hay comercializados parches que sirven para estudiar simultáneamente 29 sustancias. Los más utilizados en España se denominan True.test. Si se sospecha de alguna sustancia que no se encuentra en los parches comercializados, se hacen pruebas individuales con esa sustancia.
¿Cuál es el tratamiento de la dermatitis de contacto?
El tratamiento consiste en evitar el contacto con la sustancia culpable. Se debe informar de los productos en los que está presente para evitarlos. Es conveniente mantener la piel bien hidratada y protegida con cremas. Si se tiene contacto con la sustancia, los corticoides tópicos son el tratamiento de elección para disminuir la inflamación y las lesiones. Si las lesiones se infectan por rascado o por otro motivo, puede necesitarse tratamiento antibiótico por vía oral o tópica.
Una vez que se ha realizado el estudio y se han detectado algunas pruebas positivas, se deberían evitar las sustancias implicadas. Se explicarán de forma verbal y por escrito el nombre de estas, así como aquellos otros nombres con los que pueden figurar en las etiquetas. Se informará de aquellos productos en los que es más habitual que estén presentes, así como productos alternativos en cosméticos y medicamentos que se precisase en un futuro.
Hay que valorar los componentes que figuran en las etiquetas, puesto que pueden variar en el tiempo, o la información suministrada tanto por escrito como por vía informática no ser correcta o no estar actualizada.
Para tratar la inflamación se emplean los corticoides tópicos, ajustando su potencia antiinflamatoria según las regiones anatómicas afectadas y la gravedad de los síntomas. Se administrarán una o dos veces al día, durante un tiempo, sin que se superen los 15 días, y se aplicará una pequeña cantidad que forme una capa fina y dando un pequeño masaje que favorezca su penetración en la piel.
En las fases agudas se emplearán formulaciones de crema, gel y espuma; en las fases subagudas pomadas, y en los casos de intensa liquenificación (engrosamiento de la piel quedando una superficie áspera y seca) son útiles los ungüentos.
Es muy importante evitar aquellas sustancias responsables de la reacción. Una vez que se ha realizado el estudio y se han detectado algunas pruebas positivas, se deberían evitar las sustancias implicadas. Se explicarán de forma verbal y por escrito el nombre de estas, así como aquellos otros nombres con los que pueden figurar en las etiquetas. Se informará de aquellos productos en los que es más habitual que estén presentes, así como productos alternativos en cosméticos y medicamentos que se precisase en un futuro.
Si hay un tratamiento con crema o pomada medica se tiene que aplica antes de la crema hidratante.
¿Qué se hace si no se identifica la sustancia culpable?
Principalmente habría que plantearse si realmente es una dermatitis de contacto o si se trata de otro tipo de dermatitis (dermatitis atópica, dermatitis seborreica, psoriasis, infección por bacterias, virus u hongos,…).
¿Desaparece la dermatitis de contacto?
No suele desaparecer. Casi siempre dura toda la vida, pero en algunas ocasiones la evitación prolongada de la sustancia puede hacer que desaparezca la hipersensibilidad.
A continuación, se presenta una tabla comparativa de los diferentes tratamientos para el eczema por picadura:
| Tratamiento | Descripción | Uso |
|---|---|---|
| Corticoides Tópicos | Disminuyen la inflamación y las lesiones. | Aplicar una o dos veces al día durante un máximo de 15 días. |
| Antibióticos | Tratan infecciones secundarias por rascado. | Vía oral o tópica, según la gravedad de la infección. |
| Cremas Hidratantes | Mantienen la piel hidratada y protegida. | Aplicar regularmente para evitar la sequedad. |
| Antihistamínicos | Combaten el picor. | Administrar vía oral o tópica. |
| Repelentes de Insectos | Previenen picaduras. | Aplicar sobre la piel, evitando menores de 2 años. |